Black Honey
De Kill Moon a Black Honey: la búsqueda de una identidad
La historia de Black Honey comienza en Brighton, ciudad universitaria y de gran tradición musical, donde Izzy B. Phillips encontró el espacio ideal para dar forma a su proyecto artístico. Antes de consolidar la identidad que hoy conocemos, Phillips experimentó con diferentes formaciones y nombres, entre ellos Kill Moon, una banda local que se movía en un registro más oscuro, cercano al grunge y al shoegaze.
Kill Moon publicó algunos sencillos a mediados de la década de 2010, pero la inquietud creativa de Phillips llevó rápidamente a un cambio de rumbo. Con la incorporación del guitarrista Chris Ostler, el bajista Tom Dewhurst y el batería Tom Taylor, el grupo buscó una nueva estética sonora y visual. La intención era clara: construir una propuesta más cinematográfica, con guitarras que evocaran tanto a Ennio Morricone como al indie británico de los noventa, sumando melodías pop que acercaran su música a un público más amplio.
En 2014, con esta nueva dirección artística, adoptaron el nombre definitivo de Black Honey. Ese mismo año publicaron de manera independiente su primer EP homónimo, que incluía temas como “Sleep Forever” y “Teenager”. Con esas canciones lograron atraer la atención de la prensa musical británica, especialmente por la manera en que mezclaban guitarras western, atmósferas de cine y la voz intensa de Phillips, ya convertida en el sello personal del grupo.
El segundo EP, Headspin, apareció en 2016 y fue el siguiente paso en su desarrollo, mostrando un sonido más pulido y canciones con mayor potencial de difusión radial. Al año siguiente lanzaron All My Pride, otro EP que consolidó la estética de guitarras reverberantes, estribillos pegadizos y letras que jugaban con imágenes de deseo, frustración y nocturnidad.
El primer gran salto: el debut de 2018
Tras varios años de sencillos y EPs que les dieron visibilidad en la prensa británica, Black Honey llegó a la etapa decisiva de publicar su primer álbum de estudio. El disco, titulado Black Honey, se editó el 21 de septiembre de 2018 a través del sello Foxfive Records, con la producción a cargo de Emre Ramazanoglu, reconocido por su trabajo con Lily Allen y Noel Gallagher’s High Flying Birds.
El álbum debut no tardó en entrar en las listas del Reino Unido: alcanzó el puesto n.º 33 en el UK Albums Chart, pero tuvo un impacto aún mayor en rankings especializados, donde logró el n.º 5 en Independent Albums, el n.º 7 en Vinyl Albums y un destacado n.º 4 en Record Store Chart.
En cuanto al sonido, Black Honey representó la consolidación de la estética que el grupo había venido construyendo desde sus primeros pasos: guitarras con ecos de western cinematográfico, influencias del britpop de los noventa y un magnetismo vocal de Izzy B. Phillips que la crítica comparó con figuras como Debbie Harry o Shirley Manson. Canciones como “Midnight”, “Corrine” y “Hello Today” se convirtieron en las más reconocidas del repertorio inicial, logrando rotación en radios alternativas y espacio en playlists de plataformas digitales.
La recepción crítica fue mayormente positiva. El portal Contactmusic describió el debut como una mezcla vibrante de influencias que iban de Blondie a Elastica, pasando por el toque disco y electro que lo hacía inmediato y atractivo. The Skinny destacó la versatilidad del grupo, con temas que transitaban desde la euforia de “Midnight” hasta la melancolía de “Blue Romance”.
Más grandes, más ruidosos: la era Written & Directed
El segundo álbum de Black Honey llegó el 19 de marzo de 2021, nuevamente bajo el sello Foxfive Records, y significó un paso adelante en ambición y visibilidad. La producción estuvo a cargo de Dimitri Tikovoi, reconocido por su trabajo con Placebo, Charli XCX y Becky Hill, lo que aportó un pulido más cinematográfico y expansivo al sonido de la banda.
A nivel comercial, el disco fue un éxito rotundo dentro de la escena independiente. Alcanzó el puesto n.º 7 en el UK Albums Chart, convirtiéndose en la mejor ubicación de la banda hasta ese momento. Además, debutó en el n.º 1 del UK Independent Albums Chart, reafirmando su estatus como referente del circuito alternativo, y llegó al n.º 3 en Escocia. Estas posiciones consolidaron a Black Honey como una de las propuestas emergentes más relevantes del rock británico contemporáneo.
La recepción crítica fue entusiasta. The Guardian destacó el carácter cinematográfico del disco, con canciones que funcionaban como escenas de una película cargada de dramatismo y energía. The Arts Desk lo describió como una producción monumental, con ecos de Garbage y Glasvegas, y elogió la intensidad emocional de temas como “Beaches” y “I Like the Way You Die”.
La salida de Written & Directed coincidió con la paulatina reapertura de la industria musical tras la pandemia, lo que permitió a Black Honey regresar a los escenarios en 2021 y 2022 con giras más amplias. El éxito del álbum les dio acceso a un público internacional y consolidó a Izzy B. Phillips como una de las frontwomen más carismáticas del indie británico de la década.
Entre la confesión y la euforia: A Fistful of Peaches
El tercer álbum de Black Honey se publicó el 17 de marzo de 2023, otra vez bajo el sello Foxfive Records y con la producción de Dimitri Tikovoi, quien ya había trabajado con la banda en el exitoso Written & Directed. Este trabajo supuso un paso más en la madurez del grupo, tanto en lo sonoro como en las temáticas, con un enfoque más introspectivo y confesional.
El disco obtuvo el mejor rendimiento comercial de la carrera de Black Honey hasta ese momento. Alcanzó el puesto n.º 6 en el UK Albums Chart, convirtiéndose en su mayor éxito en las listas generales. En paralelo, debutó en el n.º 1 del UK Independent Albums Chart y llegó al n.º 4 en Escocia, confirmando la solidez de su base de seguidores. Estas posiciones marcaron la entrada definitiva de la banda en la primera línea del indie británico.
En lo musical, A Fistful of Peaches desplegó una paleta más amplia. Canciones como “Up Against It” y “Charlie Bronson” combinaron energía guitarrera y actitud punk, mientras que temas como “Heavy” o “Cut the Cord” abordaron luchas personales relacionadas con la salud mental y la resiliencia emocional. Izzy B. Phillips presentó un lirismo más personal y directo, dejando atrás parte de la imaginería cinematográfica de los discos anteriores para poner en primer plano vivencias íntimas y una voz más vulnerable.
La crítica especializada recibió el álbum con comentarios muy positivos. Clash Magazine lo describió como una “explosión cinematográfica de lirismo honesto”, destacando su capacidad para equilibrar crudeza emocional y melodías de gran impacto. Alternative Press lo interpretó como una carta de amor al “indie sleaze” de principios de los 2000, al tiempo que subrayaba el valor de Phillips al reescribir narrativas femeninas, queer y neurodivergentes desde una perspectiva empoderada.
Sobriedad, distopías y renacimiento: Soak en 2025
El cuarto álbum de Black Honey, titulado Soak, se publicó el 15 de agosto de 2025 bajo el sello Foxfive Records. Este trabajo marca una etapa de profunda introspección: Izzy B. Phillips, tras dos años de sobriedad y acompañada de su carrera como tatuadora, explora con honestidad su camino creativo en paralelo a los desafíos personales.
El disco continúa la colaboración con Dimitri Tikovoi como productor, con una atmósfera visual inspirada en Stanley Kubrick: tonos retrofuturistas y composiciones que oscilan entre lo gótico, lo psicodélico y lo emocionalmente crudo. En el plano comercial, Soak alcanzó el n.º 31 en el UK Albums Chart, logró el n.º 3 en el UK Independent Albums Chart y llegó al n.º 12 en Escocia, consolidando el éxito continuo del grupo.
Con Soak, Black Honey presenta su obra más personal hasta la fecha: un disco que combina una producción cinematográfica, narrativas honestas y una estética visual audaz. Phillips plantea un proceso de autodescubrimiento en medio del caos, con una voz que suena más clara, vulnerable y autorreferencial que nunca.
