Entrevista a Unbelievable Truth
Entre el silencio y el regreso, una banda que nunca dejó de sonar
Aunque su nombre quedó asociado a una breve pero intensa etapa de la música británica de fines de los noventa, Unbelievable Truth siempre habitó en los márgenes de la escena. El trío de Oxford, formado originalmente por Andy Yorke, Nigel Powell y Jason Moulster, debutó con el exquisito «Almost Here» en 1998, un disco donde las emociones se desbordaban con sutileza sobre capas acústicas, arreglos sobrios y letras cargadas de introspección. Tras un segundo trabajo más ambicioso y una separación prematura, el grupo quedó suspendido en la memoria de quienes supieron apreciar su delicadeza en una época dominada por sonidos más estridentes.
En 2024, cuando ya nadie lo esperaba, Unbelievable Truth regresó con «Citizens Band», un EP que no solo retoma la estética emocional de sus inicios, sino que la proyecta hacia un presente marcado por la madurez, la autoconciencia y el deseo genuino de compartir música sin presiones. Ese trabajo, además, anticipa lo que será «Rich Inner Life«, su nuevo álbum previsto para septiembre.
Con ese impulso, y tras contactarlos a través de Instagram, les propusimos a Andy Yorke y Nigel Powell una entrevista vía correo electrónico. Amablemente aceptaron, y lo que sigue es el resultado de esa charla a distancia: una conversación sobre su historia, el presente creativo, los cambios de la industria y la posibilidad siempre latente de volver a los escenarios:
El inicio: «Almost Here» y el contexto de los 90
– Han pasado más de 25 años desde «Almost Here», un álbum debut que se convirtió en favorito de culto dentro de la escena slowcore británica de los 90. Mirando hacia atrás, ¿qué sienten que representó ese disco para ustedes como banda y en el contexto musical más amplio de la época?
Andy: «No recuerdo que nos describieran como “slowcore” en ese entonces, aunque sí nos comparaban con bandas como Low o Red House Painters. “Stool rock” era un término menos halagador que usaban algunos periodistas del Reino Unido al hablar de nosotros. La etapa de promoción y gira de ese álbum, así como la composición del siguiente, no fue buena para mí. Pero con el paso del tiempo parte de esa carga emocional ha desaparecido, y ahora puedo escucharlo de forma más objetiva».
«Al volver a escucharlo hoy, me sorprende lo fresco que suena. No está desactualizado, aunque tampoco suena contemporáneo: nunca lo hizo. Por eso no creo que sea arrogante decir que suena atemporal. Me parece realmente bueno. Estoy asombrado de lo que pudimos hacer como tres tipos de veintitantos que vivían juntos brevemente y seguían su instinto creativo. El álbum se siente cohesivo, extraño, un poco claustrofóbico, pero emocionalmente intenso, triste y hermoso. Un pequeño mundo en sí mismo».
«Atemporal, sí, pero creo que no apareció en un momento en que el mundo musical estuviera preparado para esto. Era la era del Britpop, Cool Britannia, las revistas masculinas y todo ese circo. Un grupo reducido de fans se obsesionó con él, y muchos músicos nos dijeron que lo adoraban. Pero la prensa musical británica parecía más interesada en darnos una paliza que en valorarnos. Así que en su contexto, no tuvo el impacto que merecía. Puede que sea de culto, pero en gran parte fue —y es— pasado por alto, lo cual me sigue pareciendo una locura. Aunque supongo que sucede más de lo que creemos».
«No soy una persona que se jacte fácilmente, esto es realmente lo que pienso cuando lo escucho. Si creyera que es menos que genial, sería el primero en criticarlo».
– Su sonido ha sido descrito como emocionalmente crudo y melancólico. ¿Ese tono fue intencional al componer o surgió de forma más intuitiva?
Andy: «Teníamos algunos referentes de lo que queríamos sonar, como los últimos discos de Talk Talk o los primeros de R.E.M., pero más allá de eso, todo surgía de manera muy intuitiva».
Nigel: «Escribimos, y simplemente sale así. Como dice Andy, no hay un plan detrás, para bien o para mal».
– Tras «Sorrythankyou» y la disolución del grupo en 2000, cada uno tomó caminos distintos. ¿Qué los llevó a reunirse y volver a hacer música juntos tantos años después?
Andy: «Hicimos algunos shows de reunión tocando material viejo solo por diversión, y fue muy grato volver a tocar juntos. En los ensayos para esos conciertos empezamos a componer ideas nuevas. También, al menos en mi caso, llegar a los 50s me llevó a reflexionar sobre mi vida, lo que hice, lo que dejé atrás y por qué. No somos eternos, y ambos sentimos la necesidad de hacer toda la música que podamos, mientras podamos».
Nigel: «Los tres seguimos siendo amigos cercanos, como antes de formar la banda, así que no hubo conflictos personales que resolver. Cuando nos juntamos en una sala, la creatividad simplemente fluye. Personalmente, después de avanzar bastante en mi carrera, la pandemia me dejó de nuevo en cero. Busco probarme a mí mismo que aún tengo algo que decir. Pero, sobre todo, crear música con Andy y Jason es el lugar más feliz en el que puedo estar».
«Citizens Band»: el regreso inesperado
– El EP «Citizens Band» fue una grata sorpresa para sus seguidores. ¿Cómo surgió el proyecto? ¿Fue algo aislado o ya venían colaborando desde antes?
Nigel: «Como decía Andy, empezamos a escribir casi sin querer durante los ensayos del 25 aniversario de ‘Almost Here’. Llegamos a tener material de sobra para un álbum, así que pensamos cómo lanzarlo. Las canciones de ‘Citizens Band’ no encajaban del todo en el orden del álbum, aunque eran igual de buenas, así que las reunimos como EP para reintroducirnos al mundo. Definitivamente no es algo aislado».
– Sonoramente, «Citizens Band» se siente como una continuación natural de su trabajo anterior, pero con mayor madurez: aún melancólico, pero más expansivo. ¿Cómo fue volver al estudio tras tanto tiempo?
Nigel: «Todo se sintió muy natural. Tuvimos que adaptar la logística porque ahora vivimos bastante lejos unos de otros. Habría sido genial grabar juntos durante semanas, pero no era posible. Comenzamos componiendo en el sótano de Andy, donde Jason y yo nos quedábamos los fines de semana. Luego grabé las baterías por mi cuenta en una sala de ensayo, usando mi propio equipo, y volví a casa de Andy para grabar guitarras y voces. Jase grabó los bajos en mi casa en Rugby. Mantener la cohesión podría haber sido difícil, pero estamos tan en sintonía que no fue un problema».
– ¿Tienen planes de lanzar nuevo material pronto? ¿Hay un tercer álbum en camino?
Nigel: «El tercer disco —aunque en realidad lo pensamos como el cuarto, porque ‘Misc. Music’ es un trabajo sólido— se llama ‘Rich Inner Life’ y sale el 26 de septiembre. Sentimos que es lo mejor que hicimos, lo cual no es poca cosa después de debutar con ‘Almost Here’. Y ya estamos escribiendo el siguiente disco: hay algunas canciones hermosas comenzadas y muchas ideas por desarrollar».
– En estos años, muchos nuevos oyentes descubrieron su música gracias a reediciones en vinilo, los algoritmos de streaming o el interés por sus carreras solistas. ¿Cómo viven esta ‘segunda vida’ de su catálogo?
Nigel: «Nos alegra tener un catálogo del que sentirnos orgullosos y que la gente pueda redescubrir. Reescuchar ‘sorrythankyou’ y ‘Misc. Music’ para reeditarlo en streaming fue revelador. Con el tiempo y la distancia, me sorprendió lo buenos que son. Nuestra percepción estaba teñida por lo difíciles que fueron aquellos años, personal y profesionalmente (en nuestra web hay blogs que cuentan todo eso). Pero como piezas musicales, todo ese material —casi 30 canciones— salió en solo un año, mientras girábamos sin parar. Y eso me parece impresionante».
– Como medio sudamericano, no podemos evitar preguntar: ¿han considerado tocar en Latinoamérica? ¿Conocen algo de la escena musical de esta región?
Nigel: «Nos encantaría, claro. No conozco mucho la escena de allá —lo más cercano fueron shows en México—, así que sería genial ir a conocerla en persona. Como ahora todo lo financiamos nosotros, no es muy viable por el momento. Pero si alguna vez lo es, sin duda lo haremos».
Dinámica actual y futuro creativo
– ¿Cómo es hoy la dinámica entre ustedes? ¿Ven este regreso como algo puntual o como un espacio abierto para seguir creando?
Nigel: «Seguimos siendo grandes amigos. Ya estamos pensando en el disco posterior a ‘Rich Inner Life’, y si la química compositiva se mantiene, es muy posible que sigamos haciendo discos… los compre alguien o no».
– Por último, si tuvieran que elegir una sola canción para presentar Unbelievable Truth a alguien que nunca los escuchó, ¿cuál sería y por qué?
Nigel: «Creo que la canción que resume todo lo que hacemos es ‘Building’, la primera que lanzamos. Muestra cómo jugamos con las dinámicas, cómo podemos sonar normales y extraños al mismo tiempo, ser rock y no rock, y generar un efecto emocional profundo y abstracto. Si no suena muy pretencioso…».
Durante esta entrevista, Andy Yorke y Nigel Powell repasaron su historia, reflexionaron sobre el presente creativo y compartieron sus ganas de seguir haciendo música, más allá de modelos industriales ya obsoletos. Confirmaron, además, que el próximo álbum Rich Inner Life, programado para 26 de septiembre, promete ser su obra más sólida hasta el momento.
Lejos de ser una vuelta nostálgica, su regreso es la continuación de una conversación interrumpida. Como bien dicen, están escribiendo nuevos discos con la misma libertad que antaño. Y aunque —por ahora— un viaje a Sudamérica depende de viabilidad económica, su deseo está claro: volver al escenario, compartir canciones y emocionar —otra vez— a nuevas generaciones.
Unbelievable Truth no solo sigue teniendo cosas que decir, sino también la capacidad de emocionarnos profundamente. Y eso, en un mundo donde la música pasa veloz como un disparo, vale más que cualquier tendencia.
