Maruja

Los orígenes de un sonido inclasificable
Maruja nació en Manchester en 2014, cuando Harry Wilkinson (voz y guitarra) y Matt Buonaccorsi (bajo), amigos desde la infancia, comenzaron a ensayar juntos en pequeños espacios de la ciudad. Ambos compartían una formación musical diversa y un interés común por explorar terrenos más allá del rock convencional. Su visión inicial fue clara: crear una banda que uniera la energía del post-punk con la libertad del jazz y la intensidad del noise.
En esos primeros ensayos trabajaron con diferentes músicos locales, hasta que se consolidó una primera formación estable con Liam Laurence en la guitarra y un baterista inicial que más tarde sería reemplazado. La química entre Wilkinson y Buonaccorsi resultó fundamental para marcar el rumbo creativo del grupo: canciones extensas, improvisación como motor principal y letras cargadas de crítica social.
El nombre Maruja surgió como una elección deliberadamente ambigua. Según el propio grupo, buscaban una palabra que no tuviera una asociación directa con Manchester ni con el rock británico, pero que despertara curiosidad. “Maruja” es un término español, coloquial y cotidiano, y el contraste con la fuerza de su música les resultó atractivo. Ese aire de extranjería, además, reflejaba el espíritu libre de la banda: no encajar en etiquetas y jugar con lo inesperado.
Primeras influencias y ensayos
En los primeros años, el sonido de Maruja se nutrió tanto de la crudeza del post-punk de Joy Division o Gang of Four, como de la libertad instrumental de figuras del jazz como John Coltrane. La combinación se convirtió en el sello del grupo: riffs pesados y secciones rítmicas intensas que de pronto abrían espacio a improvisaciones de saxofón o pasajes atmosféricos.
Las primeras presentaciones en salas pequeñas de Manchester sirvieron para poner a prueba ese estilo. Críticos locales comenzaron a hablar de ellos como una de las propuestas más arriesgadas de la escena emergente de la ciudad. Aunque todavía sin grabaciones oficiales, su reputación empezó a crecer gracias al boca a boca y a la intensidad de sus conciertos.
La etapa de consolidación
Tras varios años de ensayos y conciertos en el circuito local, Maruja decidió registrar su primera obra en 2016. Ese debut llegó con el Maruja EP, un trabajo autoeditado que sirvió como carta de presentación oficial. Las canciones reflejaban la mezcla de influencias que ya era característica: guitarras pesadas, estructuras poco convencionales y una voz cargada de urgencia.
Aunque el EP no contó con una gran distribución ni con apoyo de un sello discográfico, permitió que la banda comenzara a sonar fuera de Manchester. Las primeras reseñas en blogs independientes destacaron el riesgo creativo y la intensidad de su propuesta. Si bien no ingresó en listas oficiales, este lanzamiento fue clave para cimentar una identidad propia y abrir puertas en el circuito británico alternativo.
El siguiente paso llegó en 2017 con Explicit Trickery EP. Para entonces, Joe Carroll se había sumado al proyecto con su saxofón y voces, ampliando radicalmente las posibilidades sonoras. Este segundo trabajo mostró un avance claro en la producción y en la ambición musical.
Los nuevos temas reforzaron la fusión entre post-punk y jazz experimental, con secciones más largas e improvisadas. En directo, las canciones se transformaban en piezas abiertas, diferentes en cada interpretación. El EP atrajo mayor atención de la prensa especializada en el Reino Unido, que comenzó a incluir a Maruja en listados de bandas emergentes a seguir.
Nuevos horizontes y maduración
La etapa de maduración se completó en 2019 con Compassion EP. Este trabajo llegó con la formación ya consolidada: Harry Wilkinson, Matt Buonaccorsi, Joe Carroll y Jacob Hayes en la batería, quien había ingresado en 2018. Ese cambio terminó de sellar la identidad rítmica del grupo, aportando solidez y dinamismo a las composiciones.
Compassion EP ofreció un sonido más claro y mejor producido que sus predecesores. Las críticas subrayaron la capacidad de Maruja para mantener la crudeza del post-rock sin abandonar la experimentación. Fue considerado por varios medios alternativos de Manchester como su mejor trabajo hasta ese momento, y la banda comenzó a recibir invitaciones para festivales menores en el Reino Unido.
Con cada lanzamiento, Maruja ampliaba su base de seguidores y consolidaba la reputación de sus presentaciones en vivo, ganando la atención de un público cada vez más diverso y de críticos que veían en ellos una propuesta distinta dentro de la escena británica.
Del reconocimiento independiente al salto definitivo
Después de algunos años sin publicar material de estudio, Maruja regresó con fuerza en marzo de 2023 lanzando Knocknarea EP. Este trabajo marcó un antes y un después para el grupo, no solo por la madurez compositiva sino también por la repercusión mediática que alcanzó.
El EP incluía canciones como “Blind Spot”, “The Tinker”, “Thunder” y “Kakistocracy”, que se convirtieron rápidamente en favoritas de sus conciertos. El sonido mostraba un dominio absoluto de la tensión y la liberación: pasajes atmosféricos y frágiles que desembocaban en explosiones sonoras guiadas por el saxofón de Joe Carroll.
El portal Rate Your Music lo situó como el EP más valorado de 2023, y el influyente crítico Anthony Fantano lo incluyó en su listado de los mejores tres EPs del año. La prensa británica comenzó a ubicar a Maruja como una de las bandas que estaban renovando el post-punk gracias a la incorporación de elementos de jazz e improvisación.
El siguiente paso llegó con Connla’s Well EP, publicado el 26 de abril de 2024 bajo el sello Music for Nations. Este lanzamiento consolidó la proyección nacional del grupo, gracias a sencillos previos como “Zeitgeist”, “One Hand Behind the Devil” y “The Invisible Man”, que recibieron amplia difusión en BBC Radio 6 Music.
El EP fue producido nuevamente por Samuel W. Jones, quien ayudó a pulir el sonido sin sacrificar la energía bruta de la banda. Las críticas destacaron la capacidad de Maruja para transformar la rabia y la desesperanza en composiciones expansivas, con un equilibrio entre brutalidad e introspección.
La otra cara de Maruja
En paralelo al éxito de Connla’s Well, la banda decidió mostrar otra faceta con The Vault, lanzado el 30 de agosto de 2024. Este trabajo reunió seis improvisaciones grabadas entre 2021 y 2023, que ofrecían un acercamiento más crudo y espontáneo a su proceso creativo.
Disponible a través de Bandcamp y YouTube, The Vault reforzó la reputación de Maruja como una banda en la que la improvisación es tan importante como la composición en estudio. Aunque no tuvo promoción en rankings ni singles, fue valorado por su honestidad y por mostrar el núcleo de su dinámica en vivo.
El ciclo de EPs se completó con Tír na nÓg, publicado el 21 de febrero de 2025. Fue concebido como cierre de una trilogía iniciada con Knocknarea y continuada con Connla’s Well. El título, tomado de la mitología celta, simbolizaba la búsqueda de un “mundo eterno”, un concepto que la banda llevó al terreno musical con piezas largas y expansivas, donde la improvisación adquirió un rol protagónico.
La crítica coincidió en que este EP mostraba a Maruja en estado de gracia, con un control absoluto de la tensión y la dinámica. Varios medios lo reseñaron como la antesala perfecta de su primer álbum de estudio.
El debut esperado
El primer álbum de estudio de Maruja, titulado Pain to Power, se publicó el 12 de septiembre de 2025 a través del sello Music for Nations. La producción estuvo a cargo de Samuel W. Jones, quien ya había trabajado con la banda en sus EPs anteriores y entendía de primera mano la necesidad de capturar en estudio la intensidad de sus presentaciones en directo.
El disco reunió composiciones nuevas junto con piezas desarrolladas durante giras y sesiones de improvisación, uniendo la crudeza del post-punk, la libertad del jazz y la visceralidad del noise. Desde su concepción, el grupo lo planteó como un manifiesto sonoro: un álbum que transformara la angustia y la furia en un acto de resistencia artística.
La prensa británica recibió Pain to Power con elogios casi unánimes. La revista Kerrang! lo describió como “uno de los discos más importantes del año”, destacando su capacidad para sonar urgente y relevante en un momento de crisis global. Por su parte, Paste subrayó que el álbum construye “una atmósfera feroz y amorosa que llama la atención sobre problemáticas sociales sin perder fuerza emocional”.
Con Pain to Power, Maruja consolidó el camino recorrido desde sus primeros ensayos en Manchester. El álbum no solo reunió años de exploración y búsqueda, sino que también abrió una nueva etapa: la de una banda que pasó de ser un secreto bien guardado del circuito independiente a un nombre capaz de disputar un lugar en la conversación internacional.
El disco debutó acompañado de una extensa gira por el Reino Unido y Europa, con fechas en salas medianas y presencia en festivales que confirmaron su estatus como una de las propuestas más desafiantes y emocionantes de la escena contemporánea.
