JJ72
Desde las aulas del Belvedere College hasta los escenarios del Reino Unido
A finales de los años noventa, cuando el britpop comenzaba a difuminarse y el rock alternativo buscaba nuevos caminos, tres jóvenes de Dublín comenzaron a moldear un sonido introspectivo, melódico y emocionalmente intenso. El grupo se llamaría JJ72, y aunque su vida como banda fue relativamente breve, su impronta quedó grabada en la memoria de quienes vivieron de cerca aquella época de transición musical.
La formación original nació en 1996 en el contexto escolar del Belvedere College, donde el cantante y guitarrista Mark Greaney conoció al baterista Fergal Matthews. El nombre del grupo, JJ72, surgió como un guiño interno que, según han explicado en entrevistas, no tiene un significado concreto más allá de un ejercicio casi automático de fonética y estética; una etiqueta enigmática, deliberadamente vacía de contenido, que servía para permitir que la música hablara por sí sola.
Inspirados por figuras como Joy Division, Nirvana, The Smashing Pumpkins y Jeff Buckley, Greaney y Matthews comenzaron a ensayar y grabar maquetas en casa. La búsqueda de un bajista se concretó en 1999 con la llegada de Hilary Woods, quien aportó un carácter escénico particular y una base rítmica que equilibraba la intensidad vocal de Greaney.
Ese mismo año, tras años de insistencia y autogestión, firmaron con Lakota Records, un pequeño sello independiente que más tarde se integró en Sony Music UK. En marzo de 2000 lanzaron su primer sencillo oficial, «October Swimmer», que obtuvo una rotación moderada en estaciones británicas como Radio 1 y comenzó a generar cierto ruido en la prensa especializada.
Su estilo se destacaba por contrastes dinámicos: guitarras envolventes, letras vulnerables y una voz que rozaba lo agudo con una fuerza poco común. Para muchos, JJ72 representaba una mezcla entre el romanticismo oscuro del post-punk y la sensibilidad emocional del alt-rock americano.
Un debut que resonó más allá de Dublín
El 28 de agosto de 2000, JJ72 lanzó su álbum debut homónimo a través de Lakota Records, filial de Sony Music UK. Grabado en Chipping Norton Studios y producido por Ian Caple, el disco capturó la intensidad emocional y la energía cruda que el trío había cultivado en sus primeros años.
JJ72 álbum presentó una colección de 12 pistas que combinaban la sensibilidad melódica con una atmósfera sombría y letras introspectivas. Temas como «October Swimmer», «Oxygen» y «Snow» destacaron por su capacidad para equilibrar la delicadeza con la potencia sonora.
La recepción fue notable: el álbum alcanzó el puesto número 16 en el UK Albums Chart y vendió más de 500,000 copias en Irlanda y el Reino Unido. La crítica elogió la autenticidad del sonido y la emotividad de las composiciones, posicionando a JJ72 como una de las promesas más destacadas del rock alternativo de la época.
Para promocionar el álbum, la banda emprendió una extensa gira que incluyó presentaciones en festivales como Glastonbury, Reading y Leeds, y actuaciones como teloneros de bandas como Coldplay, Embrace, Muse y U2. Estas experiencias en vivo consolidaron su reputación como una banda capaz de transmitir una intensidad emocional única en el escenario.
Ambición artística frente a desafíos personales
El 14 de octubre de 2002, JJ72 lanzó su segundo álbum, I to Sky, a través de Lakota Records. Este trabajo marcó una evolución significativa en su sonido, alejándose de la crudeza de su debut para explorar paisajes sonoros más expansivos y atmosféricos. La producción estuvo a cargo de Flood (conocido por su trabajo con U2 y Smashing Pumpkins) y Mark Greaney, mientras que la mezcla fue realizada por Alan Moulder. Las sesiones de grabación se llevaron a cabo en estudios de Dublín y Londres, incluyendo Pulse Studios y The Bedroom Studios.
El álbum presentó 12 pistas que reflejaban una madurez compositiva y una inclinación hacia lo introspectivo. Temas como «Formulae», «Always and Forever» y «Serpent Sky» destacaron por su riqueza lírica y complejidad musical. La crítica recibió el álbum con opiniones divididas: mientras algunos elogiaron su ambición y profundidad, otros señalaron una pérdida de la inmediatez que caracterizaba su debut.
Comercialmente, I to Sky alcanzó el puesto número 10 en las listas de Irlanda y el 20 en el Reino Unido. Aunque no replicó el éxito de su predecesor, el álbum consolidó a JJ72 como una banda dispuesta a evolucionar y asumir riesgos artísticos.
La promoción del álbum incluyó una gira por el Reino Unido y Europa, con presentaciones como teloneros de Suede en noviembre de 2002. Sin embargo, este período estuvo marcado por desafíos personales; durante la gira, Mark Greaney enfrentó la pérdida de una persona cercana, lo que afectó profundamente la dinámica del grupo.
En marzo de 2003, la bajista Hilary Woods dejó la banda, marcando el fin de una era para JJ72. A pesar de estos obstáculos, la banda continuó trabajando en nueva música, aunque su tercer álbum nunca llegó a ver la luz.
Cambios de formación y disolución silenciosa
Tras la salida de Hilary Woods en 2003, JJ72 incorporó a la bajista Sarah Fox, quien aportó una nueva dinámica al grupo. La banda continuó trabajando en material para un tercer álbum y lanzó los sencillos «She’s Gone» (2004) y «Coming Home» (2005), que recibieron una acogida modesta. Sin embargo, las tensiones con su sello discográfico y la falta de apoyo promocional obstaculizaron el progreso del proyecto.
En 2006, sin un anuncio oficial, JJ72 cesó sus actividades. La banda no emitió un comunicado formal de disolución, pero la falta de nuevas grabaciones y presentaciones en vivo marcó el fin de su trayectoria.
De bajista a artista multidisciplinaria
Después de dejar JJ72, Hilary Woods se alejó de la industria musical para enfocarse en su desarrollo personal y artístico. Estudió Bellas Artes en The Slade School of Fine Art en Londres y completó una Maestría en Filosofía y Cine en el Trinity College de Dublín. Durante este período, también se convirtió en madre, experiencia que influyó profundamente en su creatividad.
En 2013, Woods regresó a la música bajo el seudónimo The River Cry, lanzando un álbum homónimo que exploraba sonidos etéreos y minimalistas. Posteriormente, publicó varios EPs y álbumes bajo su propio nombre, incluyendo Colt (2018), Birthmarks (2020) y Acts of Light (2023), todos aclamados por su profundidad emocional y atmósferas envolventes.
Además de su carrera musical, Woods ha incursionado en el cine, el teatro y las artes visuales, consolidándose como una artista multidisciplinaria comprometida con la exploración de nuevas formas de expresión.
Mark Greaney: Nuevas bandas y educación musical
Tras la disolución de JJ72, Mark Greaney exploró diversos proyectos musicales. En 2009, formó la banda Concerto for Constantine, con la que lanzó el EP Minsk. En 2013, colaboró con la banda Cronin en una versión del clásico «Something’s Gotten Hold of My Heart».
Durante 2015, Greaney presentó su nuevo proyecto, Kollaps1, debutando en vivo en el Mercantile de Dublín. Además de su trabajo artístico, ha desempeñado roles en la educación musical, incluyendo el cargo de Director de Educación en el British and Irish Modern Music Institute (BIMM).
Una voz distintiva en el rock alternativo
Aunque su carrera fue relativamente breve, JJ72 dejó una marca indeleble en la escena del rock alternativo de principios de los 2000. Su combinación de melodías melancólicas, letras introspectivas y una energía cruda resonó con una generación que buscaba nuevas voces en la música. La evolución artística de sus miembros, especialmente la de Hilary Woods, refleja la profundidad y versatilidad que caracterizó al trío desde sus inicios.
