Foals

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Primeros encuentros en Oxford y el germen de una banda

La historia de Foals comienza a mediados de los 2000 en Oxford, una ciudad universitaria con una escena musical subterránea muy activa en ese momento. Allí coincidieron Yannis Philippakis (voz y guitarra) y Jack Bevan (batería), quienes ya habían compartido un proyecto anterior: The Edmund Fitzgerald, un grupo de math rock caracterizado por la complejidad rítmica y la crudeza de su propuesta. El grupo se disolvió en 2005, pero de sus restos surgió el impulso para crear algo nuevo, más expansivo y con ambiciones de llegar a un público más amplio.

Pronto se les unieron Jimmy Smith (guitarra) y Walter Gervers (bajo), provenientes de otra formación local llamada Face Meets Grill, y poco después completó la alineación Edwin Congreave en los teclados. Esta combinación de orígenes marcó la identidad de Foals desde el inicio: una base matemática y experimental que se mezclaba con un espíritu melódico y accesible.

Primeros sencillos y descubrimiento en la escena independiente

En abril de 2006, el grupo dio a conocer su primer sencillo en vinilo, “Try This on Your Piano / Look at My Furrows of Worry”, editado en una pequeña tirada por el sello independiente Try Harder Records. El material mostraba ya su predilección por patrones rítmicos inusuales y guitarras entrecortadas, acercándolos a la tradición del math rock británico, pero con una energía bailable que llamaba la atención en clubes y fiestas universitarias.

En 2007 lanzaron dos sencillos que serían claves para su proyección: “Hummer” y “Mathletics”, ambos bajo la producción de Gareth Parton. Estas canciones circularon rápidamente en radios alternativas y programas de la BBC, lo que situó a Foals como uno de los nombres emergentes más prometedores de la escena indie británica. La mezcla de precisión matemática y frenesí dance-punk captó la atención de sellos más grandes, preparando el terreno para su primer álbum.

El salto internacional con un debut a contracorriente

El trabajo intenso en directo y la circulación de aquellos primeros sencillos desembocaron en la oportunidad de grabar un primer álbum con un sello de mayor alcance. Foals entró a estudio en el verano de 2007 en Brooklyn, bajo la producción de Dave Sitek, miembro de TV on the Radio. El resultado fue «Antidotes», publicado el 24 de marzo de 2008 en el Reino Unido a través de Transgressive Records, y poco después, el 8 de abril, en Estados Unidos mediante Sub Pop.

La experiencia con Sitek resultó intensa. La banda consideró que el sonido final era demasiado atmosférico y distante, por lo que remezclaron el material por su cuenta en Londres antes del lanzamiento. Ese gesto de independencia marcó el carácter de Foals: un grupo que desde el inicio buscaba controlar la manera en que su música debía llegar al público.

El disco debutó en el #3 del UK Albums Chart, confirmando que aquella propuesta matemática y a la vez bailable tenía un eco real en el mercado británico. La crítica lo recibió de forma positiva, y en Metacritic aparece catalogado como un trabajo de “generalmente reseñas favorables”. Entre sus sencillos destacaron “Balloons”, que alcanzó notoriedad en los programas de la BBC; “Cassius”, que entró en el Top 30 británico; además de “Red Socks Pugie” y “Olympic Airways”.

Foals – Olympic Airways

El lanzamiento de «Antidotes» consolidó la reputación de Foals como uno de los grupos más singulares de la nueva ola indie de fines de los 2000. Con un directo explosivo y un debut que se mantenía fiel a su identidad, el grupo dejó claro que no eran un proyecto pasajero dentro de la avalancha de bandas británicas de la época.

Un giro más atmosférico y maduro en la segunda entrega

Tras el éxito de «Antidotes», Foals pasó buena parte de 2008 y 2009 en carretera, recorriendo Europa, Estados Unidos y festivales de prestigio como Glastonbury y Reading & Leeds. Ese rodaje les dio no solo mayor visibilidad, sino también una perspectiva más clara sobre hacia dónde llevar su música. El grupo quería escapar del encasillamiento en el dance-punk o el math rock y construir un sonido más amplio y emocional.

Con esa idea entraron a grabar a comienzos de 2010, bajo la producción de Luke Smith, exmiembro de Clor, en los Sweethaven Studios de Oxford y en Somerset House de Londres. El resultado fue «Total Life Forever», publicado el 10 de mayo de 2010 a través de Transgressive Records y distribuido por Warner Bros. en el mercado internacional.

El disco sorprendió tanto a seguidores como a críticos. Lejos de la urgencia cortante del debut, las canciones mostraban paisajes más atmosféricos y estructuras expansivas, como se aprecia en “Spanish Sahara”, que se convirtió en uno de los momentos más icónicos del álbum.

Foals – This Orient

«Total Life Forever» debutó en el #8 del UK Albums Chart, consolidando la presencia de la banda en los rankings británicos. Además, fue nominado al Mercury Prize 2010, uno de los galardones más prestigiosos de la industria musical del Reino Unido. El disco también figuró en varias listas de lo mejor del año, confirmando que Foals había dejado de ser una promesa para transformarse en un referente sólido de la escena indie internacional.

La consagración con un sonido expansivo y visceral

Después de la gira global de «Total Life Forever», Foals se tomó un tiempo para redefinir su rumbo artístico. El éxito del segundo disco les había abierto puertas en grandes escenarios y festivales internacionales, pero también los enfrentaba al desafío de no repetirse. Para su siguiente paso, decidieron trabajar con dos de los productores más reconocidos de la escena británica: Flood y Alan Moulder, conocidos por sus trabajos con U2, Depeche Mode, Smashing Pumpkins y Nine Inch Nails.

Las sesiones se llevaron a cabo durante 2012 en los Assault & Battery Studios de Londres. La banda buscó un sonido más visceral y directo, sin abandonar la sofisticación rítmica y atmosférica que habían construido en sus primeros discos. El resultado fue «Holy Fire», lanzado el 11 de febrero de 2013 bajo Transgressive Records en el Reino Unido y distribuido por Warner Bros. a nivel internacional.

El álbum debutó en el #2 del UK Albums Chart, alcanzando hasta ese momento la posición más alta en la carrera de Foals. En Estados Unidos logró entrar en el Billboard 200 en el puesto 86, y en el Top Rock Albums llegó al lugar 23. La recepción crítica fue muy positiva: NME lo calificó como un disco poderoso y magnético, mientras que Pitchfork destacó la fuerza de los singles y la contundencia de la producción.

Foals – My Number

Dentro del disco se encuentran algunos de los himnos más recordados de la banda, como “Inhaler”, lanzado como single principal en noviembre de 2012 y ganador del NME Award a Mejor Canción en 2013, o “My Number”, que se convirtió en el mayor éxito comercial de Foals hasta ese momento, alcanzando el Top 25 en Reino Unido y recibiendo fuerte rotación en radios alternativas de Estados Unidos.

Un rugido guitarrero que llevó la intensidad al límite

Con «Holy Fire» habían alcanzado la consagración, pero Foals no estaba dispuesto a repetir fórmulas. Tras una gira extensa que los llevó por Europa, América y Oceanía, la banda decidió buscar un sonido más agresivo, directo y centrado en la potencia de las guitarras. El proceso de composición arrancó en 2014 y llevó al grupo hasta el sur de Francia, donde grabaron con James Ford —productor de Arctic Monkeys, Florence + The Machine y Klaxons— en un estudio residencial que favoreció la concentración y la experimentación sin distracciones.

El resultado fue «What Went Down», publicado el 28 de agosto de 2015 bajo Transgressive Records en Reino Unido y Warner Bros. a nivel internacional. Desde el inicio, el álbum mostró un tono más visceral, con un tema titular explosivo que se convirtió en uno de los puntos altos de sus conciertos.

Comercialmente, alcanzó el #3 del UK Albums Chart, confirmando la solidez de su base de fans en su país de origen. En Estados Unidos entró en el Billboard 200 en la posición 58, mejorando la marca de sus discos anteriores en ese mercado.

FOALS – Give It All

La gira mundial posterior consolidó su reputación como una de las bandas en vivo más intensas de la década. Sin embargo, a comienzos de 2018, un golpe sacudió al grupo: el bajista Walter Gervers, miembro fundador, anunció su salida para dedicarse a su vida personal. Ese cambio marcaría el cierre de una etapa y la antesala de una nueva búsqueda sonora.

La ambición de una obra doble y el primer número uno

La salida de Walter Gervers en enero de 2018 dejó a Foals en una encrucijada. Tras más de una década con la misma formación, el grupo debía reinventarse sin su bajista original. En lugar de replegarse, decidieron mirar hacia adelante y plantearse el reto más ambicioso de su carrera: publicar un álbum doble, dividido en dos partes complementarias pero contrastantes.

La primera entrega, «Everything Not Saved Will Be Lost – Part 1», apareció el 8 de marzo de 2019 mediante Transgressive Records y Warner Bros.. Producido por la propia banda junto a su colaborador de confianza Brett Shaw, el disco exploraba paisajes sonoros cargados de sintetizadores, texturas atmosféricas y letras marcadas por la ansiedad climática y política de la época. Comercialmente alcanzó el #2 en el UK Albums Chart y obtuvo certificación silver en el Reino Unido por superar las 60.000 copias.

La segunda parte, «Everything Not Saved Will Be Lost – Part 2», llegó el 18 de octubre de 2019, de nuevo con Transgressive/Warner y bajo la misma dupla de producción. Esta vez el enfoque fue más guitarrero y contundente, como una respuesta enérgica a la introspección de la primera entrega. El álbum debutó en el #1 del UK Albums Chart, convirtiéndose en el primer número uno de la carrera de Foals.

Con este doble lanzamiento, Foals no solo demostraron que podían sobrevivir a un cambio de formación, sino que alcanzaron su mayor reconocimiento en rankings y reforzaron su posición como una de las bandas británicas más influyentes de su generación. La gira mundial de 2019 los llevó a encabezar festivales y a consolidar un directo que ya era considerado uno de los más electrizantes de la década.

FOALS – Black Bull

Renovación tras la tormenta y el espíritu luminoso de un nuevo comienzo

Después de la vorágine de 2019, con dos discos publicados y una gira mundial que reafirmó su estatus de banda mayor, Foals se encontró con un nuevo desafío: componer durante un período marcado por la incertidumbre de la pandemia. La salida definitiva del tecladista Edwin Congreave en septiembre de 2021 redujo aún más el núcleo creativo, pero lejos de debilitar al grupo, reforzó la conexión entre Yannis Philippakis, Jimmy Smith y Jack Bevan, quienes decidieron encarar un nuevo álbum con un enfoque diferente.

El resultado fue «Life Is Yours», editado el 17 de junio de 2022 a través de Warner Bros. y Transgressive Records. Grabado con un equipo de productores de primer nivel —incluyendo a John Hill, Dan Carey y Miles James—, el disco reflejó un giro hacia un sonido más luminoso, influido por el funk, la electrónica y el pop alternativo. La intención era clara: crear un álbum optimista, pensado para bailar y celebrar la vida en un contexto en el que el mundo buscaba salir de la oscuridad.

«Life Is Yours» debutó en el #3 del UK Albums Chart, confirmando la vigencia comercial del grupo. La crítica lo recibió de manera positiva: The Guardian destacó su “espíritu hedonista en tiempos difíciles”, mientras que NME lo describió como el álbum más accesible de su carrera, diseñado para reconectar con el público tras el confinamiento.

En 2023, durante la gira de presentación, la banda sorprendió al anunciar el regreso de Walter Gervers, bajista original, después de cinco años de ausencia. Su vuelta fue recibida con entusiasmo tanto por la prensa como por los seguidores, simbolizando una especie de cierre de círculo en la historia de Foals.

FOALS – Wake Me Up

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