mary in the junkyard
Un trío que encontró su propia voz
mary in the junkyard nació en Londres, Inglaterra, en 2022. Clari Freeman-Taylor (voz y guitarra), David Addison (batería) y Saya Barbaglia (bajo, viola y violín) armaron el trío. Buscaban un proyecto que escapara de las fórmulas tradicionales del indie rock británico.
Antes de formar la banda, Freeman-Taylor y Addison habían coincidido en Second Thoughts. Esa experiencia sirvió como punto de partida para buscar una identidad artística más personal. La incorporación de Barbaglia, amiga de Freeman-Taylor desde sus años compartiendo una orquesta juvenil, terminó de definir la personalidad del trío.
Los primeros ensayos tuvieron lugar mientras el Reino Unido todavía atravesaba las consecuencias de la pandemia. Ese contexto condicionó la escritura de las canciones y reforzó un enfoque completamente DIY, tanto en la composición como en la puesta en escena.
El grupo comenzó a describir su propuesta como «angry, weepy, chaos rock«. La etiqueta reflejaba la combinación de pasajes delicados, explosiones de ruido y una marcada inclinación por las melodías sombrías. Muy pronto, sus conciertos en pequeños clubes londinenses empezaron a llamar la atención de la prensa especializada. Esa atención se explicaba por una presencia escénica poco habitual y por un imaginario visual construido artesanalmente por los propios integrantes.
Sobre el origen del nombre, la propia banda lo contó en una entrevista con Rolling Stone. Freeman-Taylor propuso la frase por su sonoridad poética. Con el tiempo, notaron que también describía el contraste de su música: la limpieza de «Mary» frente a la aspereza de «junkyard«.
Lo que sí es un sello distintivo desde el inicio es la estilización del nombre completamente en minúsculas. Mantienen esa decisión en todos sus lanzamientos y comunicaciones oficiales.
Durante 2023, la publicación del sencillo «Tuesday» marcó el verdadero punto de partida de la carrera del trío. La buena respuesta de la prensa musical británica terminó de despertar el interés de All My Friends (AMF) Records. Con ese sello, la banda firmó para desarrollar sus primeros lanzamientos oficiales.
Desde entonces, mary in the junkyard pasó rápidamente de ser una promesa del circuito independiente londinense. Se convirtió en uno de los nombres emergentes más comentados del nuevo indie británico.
Un EP que confirmó las expectativas
El impulso continuó el 15 de febrero de 2024 con «Ghost». La canción amplió el espectro sonoro del grupo y anticipó un trabajo de mayor alcance. Semanas después, el 27 de marzo de 2024, llegó «Marble Arch», publicado junto al anuncio oficial del primer EP de la banda.
La propuesta giraba en torno al hogar y a los recuerdos ligados a los espacios físicos, una idea presente en todo el lanzamiento. Ambos sencillos fueron producidos por Richard Russell, fundador del sello XL Recordings, durante sesiones realizadas en el oeste de Londres.
El 23 de mayo de 2024 se publicó «This Old House» a través de AMF Records. El EP reunió cuatro canciones, entre ellas los sencillos ya mencionados, y representó el primer trabajo de mayor formato del trío. La producción de Russell respetó el contraste entre la fragilidad de las melodías y los estallidos de ruido que ya caracterizaban a la banda. Sumó profundidad a los arreglos sin alterar su espíritu independiente.
La recepción crítica fue muy positiva. The Skinny, The Line of Best Fit y NME elogiaron la capacidad del trío para combinar intimidad e intensidad. AllMusic, por su parte, destacó al EP como la confirmación de una banda que llevó su energía en vivo al estudio.
El camino hacia el debut
Tras «This Old House», el trío aprovechó el impulso de 2024 para ampliar su alcance más allá del circuito independiente londinense. En diciembre de ese año llegó «this is my california / bear walk», editado también por AMF Records.
El lanzamiento mostró una evolución en la escritura de Freeman-Taylor, Barbaglia y Addison. Mantuvo el equilibrio entre la delicadeza de los arreglos de cuerdas y las explosiones de guitarras que ya definían el sonido del grupo. Confirmó, además, que la banda no buscaba repetir la fórmula de su primer EP.
Durante 2025 el trío mantuvo un ritmo constante de lanzamientos y una intensa actividad en vivo. El 29 de mayo apareció «drains» y, el 19 de septiembre, «midori». Ambas canciones ampliaron su paleta sonora y funcionaron como puente natural hacia el primer álbum.
En paralelo, la banda compartió escenarios con Wet Leg durante parte de la gira norteamericana de «Moisturizer». Esa experiencia expuso su música a un público mucho más amplio y reforzó su proyección internacional.
Las ideas para el álbum tomaron forma mientras el grupo recorría el Reino Unido y Estados Unidos. Las canciones, escritas entre ambos países, terminaron de desarrollarse durante el verano de 2025 en Studio Orbb, en Londres. Para la producción eligieron a Oli Bayston, conocido por su trabajo al frente de Boxed In. También colaboró con Kelly Lee Owens y Everything Is Recorded.
El objetivo era construir un disco que funcionara como un universo propio. Ahí, los relatos, las imágenes surrealistas y las emociones cotidianas convivían dentro de una narrativa común.
El 25 de marzo de 2026, AMF Records anunció oficialmente «Role Model Hermit», previsto para el 3 de julio de ese mismo año. El anuncio llegó acompañado por el sencillo «Crash Landing», primera muestra del álbum. La banda describió el proyecto como una obra en la que el oyente pudiera «perderse». Lo compararon con un bosque o una cueva que ofreciera refugio por un instante.
La recepción crítica confirmó las expectativas generadas durante los meses previos. Medios como NME, Clash, y Rolling Stone destacaron la ambición sonora del disco. También señalaron el contraste entre las texturas folk, los arreglos de cuerdas y los estallidos de ruido crudo. Elogiaron, además, la fuerza narrativa y surrealista de las letras de Freeman-Taylor.