Entrevista a Voka Gentle
Entre el folk y la experimentación: un lenguaje propio
En un panorama musical donde las etiquetas se multiplican más rápido que las ideas, Voka Gentle emerge como un proyecto difícil de encasillar. Pero también es imposible de ignorar. El trío británico, formado por las hermanas Imogen y Ellie Mason junto a William J. Stokes, comenzó su camino desde un territorio reconocible: el folk acústico.
Con el tiempo, esa base se expandió hacia un universo mucho más amplio. Allí conviven la experimentación, la electrónica, el art-pop y una búsqueda constante por redefinir el formato canción.
Sus inicios, bajo el nombre Wovoka Gentle, estaban profundamente arraigados en la tradición folk. Esto se notaba tanto en la estructura como en la sensibilidad de las composiciones. Sin embargo, incluso en esa etapa ya aparecía una inquietud por ir más allá.
Con el paso del tiempo, esa base se transformó en el punto de partida de algo más ambicioso. Voka Gentle dejó de pensarse como una banda tradicional. Pasó a funcionar como un laboratorio creativo.
En ese espacio, la grabación, el sonido y la composición son partes de un mismo proceso. Un proceso en constante evolución. Su música comenzó a incorporar loops, técnicas poco ortodoxas y estructuras que rompen con lo esperado. El resultado es un sonido impredecible, pero también fascinante.
Ese espíritu alcanza uno de sus puntos más altos en Domestic Bliss. Allí, el trío despliega un verdadero collage sonoro. El disco recorre desde el avant-pop hasta paisajes inmersivos construidos con grabaciones de campo.
En este contexto, en Radio Britannia tuvimos la oportunidad de conversar en exclusiva con William J. Stokes. Se trata de una pieza clave en el engranaje creativo de la banda. A lo largo de la charla, nos metemos en el proceso detrás de Domestic Bliss. También abordamos las ideas que atraviesan su obra y su evolución desde el folk hacia terrenos más experimentales. Además, exploramos cómo entienden hoy la música: como una experiencia abierta, colaborativa y en permanente transformación.
El concepto detrás de Domestic Bliss
— ‘Domestic Bliss’ nació durante un período de turbulencia personal, y que el núcleo conceptual del álbum gira en torno al poder, su abuso y las distintas formas en las que se manifiesta. ¿En qué momento te diste cuenta de que esa idea iba a moldear todo el disco?
«Muy tarde en el proceso. Muchas veces es recién cuando miramos hacia atrás lo que hicimos que entendemos de qué trata realmente un disco, o incluso una canción. Cuando estás en medio de todo, con la cabeza baja y concentrado en algo muy específico, no ves el panorama completo hasta que das un paso atrás. Y una vez que lo hacés, la música te devuelve algo: te dice qué estabas pensando y sintiendo, qué querías decir.»
— ‘Domestic Bliss’ fue grabado en gran parte utilizando una cabeza binaural, que sigue siendo una herramienta bastante inusual. ¿Qué les permitió descubrir ese formato que un enfoque más tradicional no hubiera podido ofrecer?
«Esto se convirtió un poco en una mitología alrededor del disco. Oli Middleton, nuestro baterista e ingeniero, consiguió prestada una cabeza binaural vintage de Neumann, que es invaluable, y realmente capturó nuestra imaginación. Después yo conseguí unos auriculares Sennheiser con los que podés hacer grabaciones de campo en binaural, y hay muchas de esas en el álbum. Lo interesante del binaural es que suena muy tecnológico, futurista e “inmersivo”, pero en realidad lo único que hace es imitar cómo funcionan nuestros oídos: dos micrófonos omnidireccionales separados por un objeto. Pero te coloca como oyente en el “centro” del sonido. Es un tipo de estéreo muy envolvente, en el mejor de los casos. Aunque muchas de las cosas que probamos no funcionaron en absoluto. Por ejemplo, pusimos la cabeza entre dos pianos Steinway de cola y los tocamos al mismo tiempo. Un setup de grabación de al menos un cuarto de millón de libras… y no usamos nada porque no sonaba ni de cerca tan interesante como esperábamos.»
Limitaciones, recursos y libertad creativa
— Grabaron parte del álbum en la Universidad de la Ciudad de Londres a cambio de dar talleres de sonido. ¿Ese entorno académico les dio una libertad creativa distinta a la de un estudio convencional o trajo sus propias limitaciones?
«Tuvo muchas limitaciones y muchas libertades. Los estudios universitarios están llenos de equipos usados y rotos porque son entornos de aprendizaje donde la gente tiene que poder equivocarse, así que no podés tener las mismas expectativas que en un estudio comercial o privado. A Oli lo volvía loco. Por ejemplo, llevamos muchos de nuestros propios micrófonos. Pero al mismo tiempo teníamos acceso a cosas que nunca tendrías en un estudio comercial: una gran sala de conciertos para grabar y unos instrumentos increíbles… gongs gigantes, campanas tubulares, un clavicémbalo real, de todo.»
— Sus primeros trabajos estaban más ligados a la tradición folk, pero ahora su música se mueve entre el art-pop, la experimentación y desvíos más abstractos. ¿Qué queda de esos comienzos folk al escribir canciones como las de este disco?
«La música definitivamente pasó por muchos giros con los años. Esa raíz en la tradición folk siempre está ahí, aunque adopte distintas formas. Este álbum tiene un fuerte componente narrativo que considero muy propio del folk, quizás incluso más que en trabajos anteriores. Hay personajes, moralejas, historias alternativas… puede ser menos folk en lo estético, pero en el fondo todo lo que hacemos lo es.»
Cómo conviven lo accesible y lo extraño
— A lo largo del disco hay melodía, rareza y pasajes casi de diseño sonoro, pero las canciones nunca pierden accesibilidad. ¿Cómo logran mantener lo memorable o emocional sin sacrificar lo más extraño?
«Ese equilibrio es básicamente el punto de Voka Gentle. Es lo que siempre estamos tratando de resolver. Nos interesan los sonidos, las melodías y los acordes, pero también los ruidos, las grabaciones de campo y la síntesis. Entonces hacemos arte con todo eso. Muchas veces una melodía puede ayudar a transmitir un diseño sonoro interesante, y viceversa. Intentamos que trabajen juntos, no en contra. Y eso de que “una buena canción tiene que poder tocarse con voz y guitarra” es un disparate. A veces lo que te enamora de un tema es un sonido, un sample o cómo está construido el ritmo. Y eso es totalmente válido. Algunas canciones nuestras funcionan con guitarra o piano. Otras no.»
— Hay una sensación muy fuerte de collage en ‘Domestic Bliss’, con loops, spoken word y momentos más pop. ¿Las canciones nacen desde una idea tradicional que luego deconstruyen o el proceso empieza directamente desde el sonido y la textura?
«Como decía, una canción puede empezar en cualquier lugar. A veces nace de juntar dos ideas completamente distintas y ver qué pasa. Nos gusta soltar el control: poner dos cosas en una habitación y observar cómo interactúan.»
Identidad, algoritmos y resistencia
— En la escena británica actual hay una enorme cantidad de artistas nuevos tratando de destacarse en un ecosistema dominado por el streaming y los algoritmos. ¿Cómo ven el lugar de una banda como Voka Gentle en ese contexto?
«Pienso en Makoto Fujimura, uno de mis escritores favoritos, que dijo: “en el arte, como en la naturaleza, la primera señal de un ecosistema en crisis es la falta de diversidad”. ¿Nuestro lugar? No lo sé. A la gente le cuesta categorizarnos, a los críticos también, incluso a nosotros mismos. Eso puede ser una fortaleza o una maldición. Simplemente hacemos lo que hacemos. Una amiga mía, la compositora Poppy Ackroyd, me dijo una vez: “hacelo con convicción y sé buena persona”. Eso intentamos. Lo demás… quién sabe.»
— Con los costos de giras en aumento y el Brexit dificultando cada vez más los shows en Europa, muchas bandas sienten que la vida en la ruta es cada vez más complicada. ¿Cómo afecta eso la forma en que piensan la música en vivo?
«Tenés razón, girar es cada vez más difícil. Y lo irónico es que la música en vivo nunca fue tan importante. La inteligencia artificial no puede destruirla, el streaming tampoco. Incluso si parece que todo lo demás sí. Aunque no tenga sentido lógico, aunque el Reino Unido tome decisiones absurdas, nosotros vamos a seguir haciéndolo siempre que podamos. Porque cuando estás en el escenario y tocás para gente que está ahí con vos, recordás por qué empezaste en todo esto.»
Conexiones con Sudamérica
— Desde Sudamérica seguimos muy de cerca la escena británica. ¿Qué tanto conocés de la música o cultura de esta parte del mundo? ¿Hay artistas que te hayan llamado la atención? ¿Y te gustaría venir a tocar acá?
«Sí, muchos. Me interesa especialmente lo que está saliendo de São Paulo en los últimos años. Hay un percusionista llamado MNTH(Luciano Valério) que tiene el sello Desmonta. Todo lo que sacan es increíble. También hay un lanzamiento reciente de RHARA que me gusta mucho, y un disco en vivo de Stara Rzeka con M. Takara en el Centro Cultural São Paulo que recomiendo.»
— Después de un disco tan expansivo como ‘Domestic Bliss’, ¿ya tienen alguna idea de cuál será el próximo paso o prefieren no limitarse?
«Seguir haciendo lo que hacemos ya es suficiente recompensa. Y de hecho… el próximo álbum ya está casi terminado.»
Voka Gentle: crear sin mapa
Lejos de cualquier discurso cerrado, William J. Stokes deja entrever que Domestic Bliss no fue un álbum pensado desde una idea conceptual rígida, sino un proceso que se fue revelando con el tiempo. La noción de poder —y sus distintas formas— aparece más como una lectura posterior que como un punto de partida, algo que encaja con esa forma de trabajar donde primero sucede la música y después llega el significado. Una lógica que también atraviesa su manera de componer: avanzar sin mapa, confiar en la intuición y entender recién al final qué estaban intentando decir.
Esa misma filosofía se traslada al sonido. La obsesión por la grabación binaural, los experimentos fallidos y el uso poco convencional del estudio no responden a una búsqueda de perfección, sino a la curiosidad. Como ya se percibe en el propio disco, donde conviven grabaciones de campo, texturas fragmentadas y estructuras abiertas , el error también forma parte del lenguaje. No todo funciona, y justamente ahí aparece una identidad que se construye probando, descartando y volviendo a intentar.
Quizás por eso, en un contexto marcado por la inmediatez y la necesidad de encajar en categorías, Voka Gentle se posiciona en un lugar incómodo pero honesto. Sin preocuparse demasiado por su lugar en la escena, la banda apuesta por la convicción, por sostener una identidad difícil de definir y por seguir creando incluso en un entorno cada vez más adverso para la música en vivo. Y mientras el próximo disco ya empieza a asomar en el horizonte, queda claro que, para ellos, el camino sigue siendo más importante que cualquier destino.
