Entrevista a The Chameleons

Un regreso con historia, presente y la mira puesta en Sudamérica
Hay bandas que envejecen sobre su propio legado y hay otras que, incluso después de décadas, siguen encontrando una razón real para volver a escribir. The Chameleons pertenece claramente a este segundo grupo. Formados en Middleton, Inglaterra, en 1981, y convertidos con el tiempo en una referencia fundamental del post-punk, dejaron una huella que se apoyó en discos como Script of the Bridge, What Does Anything Mean? Basically! y Strange Times, álbumes que ayudaron a definir una forma de entender la emoción, la atmósfera y la tensión dentro del género.
Más de cuatro décadas después de sus primeros pasos, la banda volvió a la carga con Arctic Moon, su primer álbum de larga duración en 24 años, publicado en 2025. Lejos de sonar como una pieza de museo, el disco reafirma la identidad del grupo y los encuentra en una etapa de plena vigencia, con canciones nuevas y un pulso creativo que sigue mirando hacia adelante.
En este contexto, Radio Britannia conversó en exclusiva con Mark Burgess (Vox) y Reg Smithies, dos de las figuras centrales en la historia del grupo, en una charla que recorre distintas etapas de su carrera, su presente creativo y su forma de entender la música hoy. La entrevista contó además con la colaboración de Mauricio Cadena, del canal de YouTube Lado B, quien aportó preguntas propias tras haber destacado Arctic Moon como el mejor álbum de 2025 en su espacio.
La conversación tiene lugar en la antesala de un momento clave para la banda: su primera visita a Sudamérica, prevista para mayo de 2026, un paso largamente esperado tanto por el grupo como por su público en la región.
El impulso de seguir creando
– Después de tantos años desde sus inicios, ¿qué los inspiró a lanzar un nuevo álbum de música original en esta etapa de su carrera?
Vox: «Es lo que hacemos. Escribimos música juntos, luego la grabamos y la publicamos para que la gente que cree saber más de música que nosotros pueda escribir sobre lo mala que es. Bueno, eso es lo que suele pasar, pero esta vez parece que fue un poco diferente. Creo que lo hacemos porque es lo único que realmente quisimos hacer. Por qué es así no podría decirlo, más allá de que el rock and roll, el rock, el pop, el punk, la música clásica y la vanguardia… todo eso es lo único con lo que conecté desde mis primeros años.»
Reg Smithies: «Es lo que hacemos, y hacer algo nuevo es mejor que tocar las mismas canciones de siempre.»
– A lo largo de los años, muchas de sus letras han incluido un fuerte comentario social. Con el lanzamiento del single principal del nuevo álbum en 2025, algunos oyentes se preguntaron si “Saviours Are a Dangerous Thing” se relaciona con Donald Trump y el auge global de figuras de derecha. ¿Fue parte de la inspiración?
Vox: «Sí. De hecho, fue TODA la inspiración.»
– Las portadas de sus discos siempre han sido muy distintivas e inusuales, a menudo con un aire de pintura surrealista. ¿Hay un significado o concepto detrás del arte y qué tan conectado está con la música?
Reg: «Para la portada de ‘Arctic Moon‘, Vox ideó el nombre del disco y yo simplemente trabajé a partir de esa idea. El dibujo fue evolucionando con el tiempo.»
“Strange Times” y el paso del tiempo
– Este año se cumple el 40º aniversario de ‘Strange Times’. ¿Qué recuerdan de la grabación de ese álbum y qué creen que lo convirtió en una obra tan influyente para generaciones posteriores?
Vox: «Hablando por mí, fue bastante paradójico. Me encantaba el estudio, me encantaba estar ahí y fue un período de transición importante para mí. Me hice vegetariano, cancelé un compromiso, Dave Fielding y yo estábamos constantemente en conflicto, pero artísticamente creo que fue el mejor trabajo que había hecho hasta ese momento con la banda. No puedo responder a la última parte, no tengo idea, nunca pienso en esas cosas. Solo espero que los discos funcionen lo suficientemente bien como para poder seguir haciendo lo que amo.»
Reg: «Simplemente hicimos un disco y esperamos que a la gente le gustara para poder seguir adelante.»
– Hay muy pocas bandas veteranas que, más de 40 años después, sigan publicando discos que suenan tan sólidos como sus clásicos y al mismo tiempo actuales. Con ‘Arctic Moon’ lograron ese equilibrio. ¿Qué creen que les permitió mantenerse fieles a su identidad y seguir evolucionando?
Vox: «Honestidad. Simplemente buscamos complacernos a nosotros mismos; creemos que si logramos eso, al menos estamos haciendo algo real y honesto. Así ha sido desde el principio: intentar crear música que nos parezca interesante y original, y ver hacia dónde nos lleva.»
Reg: «Simplemente tocás el instrumento y ves qué pasa.»
Influencias, pasado y presente musical
– ¿Cuáles son algunos de sus artistas o bandas favoritas de los últimos 10 años? ¿Alguna música nueva influyó en el sonido o dirección de ‘Arctic Moon’?
Vox: «No lo creo. Nuestras influencias vienen más de los 60 y 70, pero con una actitud más contemporánea. Hay muchos discos y bandas de los últimos 10 o 20 años que me gustan mucho, pero no diría que me hayan influenciado directamente. Y no voy a nombrarlos. Son míos, mi gusto me pertenece.»
Reg: «Probablemente absorbo todo y lo devuelvo en mi propio estilo.»
– ¿Cómo se sienten al saber que muchos artistas actuales los citan como una influencia dentro del post-punk y el indie?
Vox: «No es diferente a cuando alguien me lo dice después de un show. Si influimos a alguien a agarrar una guitarra y querer tocar, está genial, me hace sentir que somos parte de algo más grande… pero no es algo en lo que piense o que me tome demasiado en serio.»
Reg: «Está genial, pero no conozco a ninguna banda que haya dicho eso.»
– ¿Hay una canción que sientan que representa realmente lo que es The Chameleons: el sonido, la emoción, la identidad de la banda?
Vox: «No, porque ha ido evolucionando, y creo que eso es justamente lo que define a la banda.»
Reg: «“Second Skin”.»
Una obra como reflejo personal
– ¿Qué álbum consideran su declaración artística más fuerte y qué lo hace especial para ustedes?
Vox: «’Arctic Moon‘. Es un reflejo fiel de quién soy. Cuando trabajé en los discos anteriores, no tenía ni idea de lo que estaba haciendo.»
– Han tocado en todo el mundo a lo largo de su carrera. ¿Hay lugares o públicos que resulten especialmente significativos en vivo?
Vox: «Todos lo son, cada show. Durante un concierto, lo único que importa es ese momento, ya sean 30 personas, 300, 3000 o 30.000. Los números no importan, lo único que existe es el presente.»
– Están por reencontrarse con el público sudamericano. ¿Qué expectativas tienen para esta gira y qué conocen de la cultura de la región?
Vox: «He estado en Lima y en Ciudad de México y me encantó la experiencia. No podés conocer realmente una cultura hasta que pasás tiempo en ella, y no tengo experiencia directa con otros lugares de la gira. Tengo muchas ganas de descubrir algo nuevo, algo que no es tan común después de tantos años girando.»
Reg: «Nunca estuve en Sudamérica, tengo muchas ganas de ir.»
La industria en transformación
– Desde sus comienzos en los años 80 hasta hoy, ¿cuál creen que ha sido el cambio más radical en la industria musical?
Vox: «La tecnología, especialmente internet. Permitió que la distribución global esté al alcance de cualquiera y redujo el poder de los medios. Hoy cualquiera puede tener su propio canal y grabar discos con gran sonido desde su casa.»
– A nivel de mercado, ¿cómo comparan la época de los sellos, la prensa especializada y las ventas físicas con el ecosistema actual dominado por el streaming y las redes sociales?
Vox: «Probablemente hizo más difícil destacarse y también ganarse la vida con la música. Para una banda, salir de gira es más complejo y caro, lo que elevó mucho el precio de las entradas. No soy muy fan del streaming; mi pasión son los discos y me alegra que podamos seguir haciéndolos. Si solo pudiéramos editar en CD o digital, probablemente me retiraría.»
Reg: «Es totalmente diferente. No lo entiendo demasiado.»
– Su sonido siempre ha tenido una fuerte carga atmosférica y emocional. ¿Cómo creen que conecta eso con las nuevas generaciones que descubren su música hoy?
Vox: «Eso habría que preguntárselo a ellos. Vení a un show y preguntales.»
Reg: «Hacemos música que nos gusta y si a la gente le gusta, genial, sin importar la edad.»
– Siguen presentando ‘Arctic Moon’, pero ¿ya están pensando en el próximo paso discográfico? ¿Pueden adelantar algo?
Vox: «Planeamos juntarnos y ver qué pasa. Quiero hacer un disco mejor, o al menos uno con el que me sienta satisfecho, pero no voy a saber hacia dónde va hasta empezar. Ojalá podamos arrancar más adelante este año.»
Reg: «Se suponía que íbamos a estar escribiendo ahora, pero no se dio, así que probablemente hagamos algo más adelante en el año.»
Una historia que sigue en movimiento
Lejos de cualquier narrativa nostálgica, The Chameleons atraviesa este nuevo capítulo con una idea clara: seguir creando sin mirar demasiado hacia atrás. A lo largo de la entrevista, tanto Mark Burgess (Vox) como Reg Smithies insisten —cada uno a su manera— en un principio que atraviesa toda la historia del grupo: la música como impulso natural, casi inevitable, más que como estrategia o cálculo.
Ese enfoque se vuelve especialmente evidente en Arctic Moon, un disco que no solo marca su regreso al formato de larga duración después de más de dos décadas, sino que también funciona como una declaración de identidad. Para Burgess, se trata de su obra más honesta hasta la fecha, mientras que Smithies lo resume con una simpleza que define bien el espíritu de la banda: tocar y ver qué sucede.
En un contexto donde la industria musical cambió radicalmente —con el streaming, las redes sociales y la sobreoferta constante de contenido—, The Chameleons mantiene una postura firme: priorizar el formato álbum, la experiencia completa y el vínculo directo con la música. Una visión que no solo los diferencia, sino que también explica por qué su obra sigue conectando con nuevas generaciones.
Ese presente activo se proyecta ahora hacia un nuevo territorio. La inminente gira por Sudamérica en mayo de 2026 no solo representa una deuda pendiente en su trayectoria, sino también una oportunidad para renovar ese vínculo en vivo con audiencias que, durante años, construyeron su relación con la banda a la distancia.
Sin promesas grandilocuentes ni discursos prefabricados, The Chameleons se mantiene fiel a una lógica simple pero cada vez más inusual: hacer música cuando hay algo que decir, sostener una identidad sin forzarla y seguir avanzando, incluso después de más de 40 años de historia.
