Entrevista a Desperate Journalist

Entre la urgencia del post-punk y el paso del tiempo
Desde Londres, Desperate Journalist lleva más de una década construyendo una identidad propia dentro del post-punk británico. La banda combina guitarras intensas, melodías envolventes y una voz cargada de emoción. Su sonido también recoge influencias del indie rock y el rock alternativo.
Con Jo Bevan al frente, junto a Rob Hardy en guitarra, Simon Drowner en bajo y Caz Helbert en batería, el grupo publicó su álbum debut homónimo en 2015. Desde entonces, discos como Grow Up (2017), In Search of the Miraculous (2019), Maximum Sorrow! (2021) y No Hero (2024) marcaron distintas etapas de su evolución. A lo largo de ese recorrido, Desperate Journalist mantuvo su independencia y una identidad musical reconocible.
Ahora, el cuarteto prepara el lanzamiento de Gilding the Lily, su sexto álbum de estudio, previsto para el 20 de noviembre de 2026 a través de Fierce Panda Records. El primer adelanto, “Terrible Years”, muestra a la banda en plena forma, con guitarras contundentes y una mirada crítica sobre la juventud, el envejecimiento y el paso del tiempo.
En la previa de este nuevo trabajo, Radio Britannia presenta una entrevista exclusiva con Simon Drowner, Jo Bevan y Rob Hardy. La conversación recorre el proceso creativo de Gilding the Lily, sus temas centrales y la evolución del sonido de la banda. También recupera la historia de Grow Up, que cumplirá diez años en 2027.
Además, hablamos sobre los cambios en la escena post-punk, los desafíos de mantenerse como banda independiente y las dificultades económicas que enfrenta la música en directo.
Volver a las guitarras para abrir un nuevo capítulo
– Cuando terminaron No Hero, ¿ya tenían una idea clara de hacia dónde querían llevar el siguiente álbum o Gilding the Lily fue tomando forma de manera más orgánica a medida que empezaron a escribir las canciones?
Simon: «Fue algo más orgánico. Los demás pueden corregirme si me equivoco, pero nosotros simplemente nos concentramos en lo que estamos haciendo en cada momento. Grabar el álbum, preparar el lanzamiento, tocar en vivo… No tengo la capacidad de estar pensando en el siguiente disco mientras todavía estoy trabajando, en esencia, en el actual».
– “Terrible Years” fue una de las últimas canciones que escribieron para el álbum. ¿Qué les hizo sentir que podía representar el comienzo de esta nueva etapa y, de alguna manera, abrir la puerta a Gilding the Lily?
Simon: «Es simplemente una canción pegadiza que tiene todo lo clásico de Desperate Journalist, pero que también es lo suficientemente diferente como para resultar interesante. Queríamos que el primer single del álbum fuera directo, inmediato y con las guitarras al frente, en contraste con algunos de los sencillos de No Hero».
El paso del tiempo y las nuevas formas de sonar
– Gilding the Lily aborda, entre otras cosas, el miedo que aparece al tomar conciencia de la propia mortalidad. ¿Cómo terminó ese tema presente en tantas canciones del disco? ¿Cambió su manera de escribir sobre el envejecimiento y el paso del tiempo en comparación con sus trabajos anteriores?
Jo: «Cumpliré 40 años a finales de este año, y esa es una edad adulta de verdad. Ya no hay forma de esconderse. No voy a dejar necesariamente atrás las cosas de la infancia, pero es un hito que me ha hecho pensar más en quién quiero ser cuando sea mayor y en qué quiero dejar como legado. La portada del álbum reproduce un tapiz que representa El triunfo de la fama sobre la muerte. Lo elegí no solo porque es una imagen hermosa, sino también como una referencia irónica a la idea de dejar un legado. Sin entrar demasiado en detalles, también está la cuestión de envejecer siendo mujer. La manera en que el mundo exterior presenta ese proceso es bastante agresiva, con una visión muy determinista desde lo biológico y, en ocasiones, directamente fatalista. Estoy intentando comprenderlo desde la curiosidad, en lugar de verlo todo de una manera completamente sombría. Es algo nuevo, y el cambio es bueno y necesario. Además, prefiero envejecer antes que no hacerlo».
– No Hero incorporó más elementos electrónicos e industriales al sonido de la banda. En “Terrible Years” esas capas siguen presentes, pero también hay una energía muy directa, impulsada por las guitarras. ¿Qué equilibrio buscaban esta vez entre la experimentación y la conservación de ese sonido que hace reconocible a Desperate Journalist?
Rob: «“Terrible Years” no tiene sintetizadores. Sí incluye bastante Mel 9, un pedal de guitarra que recrea sonidos de instrumentos de cuerda, aplicado a la toma de guitarra en vivo, además de efectos de octava. Pero, básicamente, es una canción de guitarra, bajo y batería, más cercana a nuestros primeros trabajos. No estoy seguro de que pensemos demasiado en el equilibrio entre experimentar y conservar un sonido determinado. Más bien, cada disco funciona como una especie de reacción contra el anterior. Para mí, esta vez se trataba de volver a ser una banda y sonar como tal, en lugar de construir algo más fragmentado, como ocurrió con buena parte de No Hero».
Simon: «Curiosamente, las pocas maquetas que Rob y Jo hicieron antes de que nos reuniéramos para trabajar en este álbum eran muy electrónicas y extrañas. Después, Rob dijo que quería que sonara más en vivo, como una banda tocando en una misma habitación. Al principio me desconcertó, porque iba en contra de lo que yo había escuchado en esas maquetas. Pero me alegro mucho de que lo hayamos hecho de esa manera».
– Después de seis álbumes, ¿sienten que Gilding the Lily representa un nuevo capítulo para Desperate Journalist o que es una continuación natural de todo lo que vienen construyendo desde el primer disco?
Jo: «Creo que es ambas cosas. Es un álbum con algunos elementos nuevos bastante sorprendentes, pero también suena muchísimo a nosotros. Siento que esta vez llevamos todo lo que hacemos hasta un nivel de precisión mayor que antes. Además, si me permiten ser un poco pretenciosa, este disco tiene muchos más colores diferentes en su paleta. Creo que es bastante caleidoscópico».
Diez años después de Grow Up, la evolución continúa
– El año que viene se cumplirán diez años de Grow Up, un álbum por el que sentimos un cariño especial en Radio Britannia. Al mirar atrás, ¿qué recuerdan especialmente de la grabación de ese disco y de aquella etapa de la banda?
Simon: «Recuerdo que fue una buena época. Grabábamos en el estudio de Keith, el de Top of the Pops, en el Soho, aprovechando los fines de semana que tenía disponibles. Por eso, muchos de mis recuerdos tienen que ver con salir a buscar comida, ir a tomar algo al bar Garlic & Shots y una de las jornadas de grabación que coincidió con mi cumpleaños. Keith me regaló una bata de The Jam y la usé en el estudio. Lo siento, ¡mis recuerdos no tienen demasiado que ver con la música!».
Rob: «Recuerdo con bastante claridad que grabamos la batería de “Hollow” en la escalera del estudio. El sonido era increíble. También fue emocionante trabajar específicamente sobre el sonido, en lugar de limitarnos a grabar tantas canciones como pudiéramos en el menor tiempo posible. Recuerdo, además, que muchas personas ponían los ojos en blanco cada vez que, demasiadas veces, decía que iba a añadir otra pista de guitarra superpuesta…».
Simon: «Personalmente, me encantan las buenas capas adicionales de guitarra. El problema es que grabamos todo muy rápido, así que había que dejarlo registrado y pasar a lo siguiente».
– En aquel momento explicaron que, a diferencia del primer álbum, Grow Up había sido concebido, escrito y grabado deliberadamente como un disco integral. ¿Qué creen que aprendieron de ese proceso y que todavía forma parte de su manera de trabajar?
Rob: «Creo que ese método se convirtió en el modelo para casi todo lo que hicimos después, con la posible excepción de Gilding the Lily, que recuperó un poco más la forma de trabajar del primer disco. Apenas hubo maquetas. Casi todo se desarrolló en la sala de ensayo, y las canciones fueron tomando forma de manera progresiva, en lugar de estar prácticamente terminadas antes de llevarlas a los ensayos. No sé cuánto se puede aprender de la experiencia de hacer un disco en particular, porque muchas veces uno intenta hacer algo que no sea igual a lo que hizo anteriormente. En mi caso, creo que simplemente vas acumulando distintas maneras de hacer las cosas o de abordar un proyecto. Después, según lo que quieras conseguir en cada momento, puedes recurrir a lo que aprendiste. Al mismo tiempo, sigues cometiendo errores nuevos y descubres que algunas de las cosas que creías saber ni siquiera eran ciertas desde el principio».
– ¿Están planeando algo especial para celebrar el décimo aniversario de Grow Up en 2027? ¿Podría haber un concierto especial, una interpretación del álbum completo, una reedición o algún otro lanzamiento relacionado con el disco?
Simon: «Creo que todos estamos de acuerdo en que resulta bastante patético cuando las bandas se apoyan únicamente en la nostalgia. Pero, como también tenemos un álbum completamente nuevo, quizá nos permitamos conmemorar el aniversario de alguna manera. Así que estén atentos a lo que pueda pasar…».
El post-punk cambia, la independencia permanece
– Cuando comenzaron con Desperate Journalist, el post-punk no ocupaba el mismo lugar que tiene hoy dentro de la escena alternativa y del circuito musical más masivo. ¿Cómo vivieron ese cambio desde dentro de la banda? ¿Les resultó extraño ver cómo algo que originalmente pertenecía a un ámbito bastante underground se convertía en un lenguaje musical mucho más reconocido?
Simon: «En el Reino Unido, el post-punk siempre estuvo presente, al menos de alguna manera. Durante los años 2000, Bloc Party e Interpol eran considerados parte del revival post-punk. Cuando formamos Desperate Journalist, había bandas como Savages, Iceage y Eagulls desarrollando su propio camino. Ahora están Fontaines D.C., Yard Act, Bodega, Heartworms… A todo el mundo lo llaman post-punk. Me gustan muchas de estas bandas, pero no diría que nos dejamos influir por lo que es popular o deja de serlo en cada momento».
– La banda se ha mantenido relativamente independiente, mientras que la industria musical cambió enormemente desde sus comienzos. ¿Cómo consigue salir adelante una banda como Desperate Journalist en una industria donde las plataformas de streaming pagan tan poco, grabar música es caro y, quizá lo más importante, salir de gira se ha vuelto tan costoso?
Simon: «Es una buena pregunta. Como decís, prácticamente no ganamos nada con el streaming. Simplemente tenemos que ser cuidadosos. No podemos pasar meses en el estudio grabando, aunque nuestros trabajos por fuera de la música tampoco nos lo permitirían. Rob mezcló nuestro álbum. Jo diseñó la portada y realizó nuestro videoclip más reciente. Yo mismo organizo y promociono algunos de nuestros conciertos. De esa manera, pagamos a menos personas y nos quedamos con una parte mayor de una porción que, de por sí, es bastante pequeña. Hacer las cosas de manera independiente, por nuestra cuenta, puede ser más sostenible que tener que pagar a responsables de gira, técnicos de carretera y otras personas».
– Han compartido escenario con bandas de varias generaciones. Si alguien descubriera hoy a Desperate Journalist y les pidiera que le recomendaran un artista o una banda británica o irlandesa actual que debería escuchar, ¿a quién elegirían?
Simon: «Slime City, de Glasgow. Aunque no suenan en absoluto como nosotros. Hacen un rock nervioso y vertiginoso, con letras existencialistas y una actitud bastante nerd, influido por Devo, Cardiacs y Mclusky».
Jo: «Coincido con Simon en Slime City. También recomendaría a Ulrika Spacek, aunque imagino que ya son bastante conocidos. ¡Estoy terriblemente desconectada de la actualidad musical! De todos modos, me encanta su último álbum. Es muy satisfactorio cómo combina estructuras retorcidas con una ligereza que hace que todo fluya».
Mirar hacia adelante sin perder la identidad
A lo largo de nuestra conversación, Desperate Journalist deja en claro que su evolución no responde a un plan trazado de antemano. Gilding the Lily nació de un proceso más orgánico, con una decisión clave: recuperar la energía de una banda tocando junta. Después de los matices electrónicos e industriales de No Hero, el nuevo álbum vuelve a poner las guitarras en primer plano. Sin embargo, también amplía su paleta sonora y aborda una preocupación cada vez más presente en sus canciones: el paso del tiempo y la conciencia de la propia mortalidad.
La charla también permite mirar hacia atrás. A diez años de Grow Up, los recuerdos de Simon y Rob revelan cómo las experiencias de cada disco siguen alimentando su manera de trabajar. La banda no pretende vivir de la nostalgia, aunque deja abierta la posibilidad de celebrar aquel álbum en 2027. Mientras tanto, su apuesta por la autogestión demuestra que mantener la independencia exige creatividad dentro y fuera del estudio. Desde la grabación y la mezcla hasta el diseño gráfico y la promoción de sus conciertos, cada integrante aporta su experiencia para sostener el proyecto.
Con Gilding the Lily, que llegará el 20 de noviembre a través de Fierce Panda Records, Desperate Journalist se prepara para abrir otro capítulo sin renunciar a lo que la distingue. Desde Radio Britannia, agradecemos a Simon, Jo y Rob por compartir sus experiencias, sus ideas y una mirada honesta sobre el presente y el futuro de la banda.