Entrevista a Dodgy

Dodgy
Dodgy

Entre el regreso creativo y los 30 años de un clásico del britpop

Durante buena parte de los años 90, Dodgy construyó una identidad propia dentro del mapa del pop británico. Formados a finales de los 80 en Londres, el trío integrado por Nigel Clark, Mathew Priest y Andy Miller atravesó la explosión del britpop desde un lugar particular: menos asociado al cinismo urbano de la época y mucho más ligado a melodías luminosas, armonías vocales y una sensibilidad melancólica que terminó convirtiéndose en una de sus marcas distintivas.

Tras discos como Homegrown y especialmente Free Peace Sweet, la banda alcanzó su momento de mayor popularidad en plena segunda mitad de los 90, impulsada por canciones como “Good Enough” o “In A Room”. Publicado originalmente en 1996, Free Peace Sweet terminó consolidándose con el tiempo como uno de los trabajos más recordados de aquella generación de guitarras británicas, en una escena compartida con nombres como Oasis, Blur, Pulp, Supergrass o The Charlatans.

Pero lejos de quedar congelados en la nostalgia, los últimos años encontraron a Dodgy atravesando un renovado impulso creativo. Después de una década sin editar un álbum de estudio, el grupo regresó recientemente con Hello Beautiful, su sexto trabajo de estudio y el primero desde What Are We Fighting For de 2016. El disco, grabado por la formación clásica junto a colaboradores históricos como Stu Thoy y Graham Mann, funciona tanto como una continuación natural de su identidad melódica como una obra atravesada por la experiencia y el paso del tiempo.

En este contexto de regreso, aniversarios y nuevas canciones, Mathew Priest conversa en exclusiva con Radio Britannia sobre la vigencia de Free Peace Sweet, el presente de Dodgy, los cambios de la industria musical, la relación actual con el britpop y las ganas de finalmente visitar Sudamérica.

Una canción como chispa inicial

– “Hello Beautiful” se siente como un álbum donde cada canción tiene su propia personalidad, aunque al mismo tiempo funciona como parte de una declaración más amplia. Cuando empezaron a escribirlo, ¿ya tenían esa forma general en mente o fue algo que apareció naturalmente durante las sesiones?

“Lo que suele pasar con Dodgy, y pasó también con ‘Stand Upright in a Cool Place‘ en 2004, con ‘What Are We Fighting For‘ y ahora con este disco, es que siempre hay una canción que termina iniciándolo todo. En este caso fue justamente ‘Hello Beautiful’. Nigel y yo la escribimos juntos y sentimos inmediatamente que esa era la canción clave. A partir de ahí, todo empezó a desarrollarse. Yo sabía que quería que el álbum tuviera un espíritu antifascista, porque estamos realmente muy enojados con lo que está pasando en el mundo en este momento. Queríamos que esa idea estuviera presente. Nigel había escrito canciones hermosas y yo también tenía algunas letras, así que no, realmente no teníamos una forma general definida desde el comienzo. Sí sabíamos qué queríamos que fuera: queríamos que sonara a Dodgy. Queríamos hacer un verdadero disco de Dodgy. Pero la forma final apareció más adelante. Creo que entramos al estudio con unas 12 o 13 canciones y terminamos reduciéndolo a nueve. Y pensamos: ‘¿Podemos hacer un álbum con solo nueve temas?’ Claro que sí. Mientras haya una buena cantidad de música y las canciones sean buenas, el número realmente no importa.”

– Recientemente mencionaron sentir una “energía renovada”, una perspectiva emocional más profunda y también un enfoque más técnico en el estudio. ¿Qué cambió específicamente en la manera de trabajar en este álbum para que esas cualidades aparecieran tan claramente?

“Mirando hacia atrás, el proceso del disco anterior, ‘What Are We Fighting For?‘, no fue especialmente disfrutable. Tuvo que ver con el lugar donde lo grabamos, con la gente con la que trabajamos y también con que Nigel decidió encargarse de la mezcla. Y creo que él mismo hoy reconoce que quizás no fue la mejor idea, simplemente porque le consumió demasiado tiempo. Además, no es lo que más disfruta hacer. Se dio cuenta de que le interesa mucho más el costado creativo del proceso. Por eso, trabajar esta vez con el productor Nick Brine fue muy importante. Él fue ingeniero en los primeros tres discos de Oasis, trabajó con The Stone Roses, Coldplay y muchísimas bandas más. Es brillante. Y además es galés, así que lo queremos mucho. El hecho de que él trabajara rápido y entendiera perfectamente dónde estábamos parados como banda hizo que todo fuera muchísimo más disfrutable. Y también hubo algo muy importante: tenemos un nuevo integrante en el equipo desde hace algunos años, Graham Mann, que es multiinstrumentista. En vivo toca teclados y trombón con nosotros, pero además puede tocar prácticamente cualquier cosa. También hace arreglos de cuerdas y de vientos. Tenerlo cerca fue increíble. Era como pensar: ‘Finalmente tenemos un músico de verdad’. Todo el proceso fue muy feliz y creo que eso puede escucharse en el disco.”

Dodgy – Staying Out For The Summer

Arreglos y melodía sin perder filo

– El disco tiene arreglos muy ricos en armonías, cuerdas, vientos y detalles de producción, pero nunca pierde de vista la melodía. ¿Cómo hacen para sumar capas y complejidad sin que las canciones pierdan esa inmediatez?

“Sí, como decía antes, tener a Graham dentro de la banda realmente ayudó muchísimo. Al comienzo del proceso, hace ya dos años, le dije a Nigel que sería hermoso poder sumar arreglos cálidos de cuerdas y ese tipo de texturas. Y finalmente eso fue exactamente lo que pasó. Creo que simplemente trabajamos muy bien en armonía entre nosotros. Parecía que todos entendíamos intuitivamente qué necesitaba cada canción. No hubo discusiones en el estudio, simplemente sabíamos hacia dónde tenían que ir los temas. Nigel suele llegar con demos bastante desarrolladas. Él y yo trabajamos juntos las letras y ya tiene una idea bastante clara, o al menos una dirección, de cómo debería sonar cada canción. Entonces él iba guiando el proceso y después entre todos agregábamos detalles, arreglos, pequeños cambios, modificábamos acordes… Fue un proceso realmente muy colaborativo y muy hermoso dentro del estudio. Y otra vez, creo que eso puede escucharse en el disco.”

– Algunas reseñas describieron el álbum como un Dodgy “más maduro y reflexivo”, aunque preservando completamente la identidad de la banda. ¿Sentís que este disco refleja naturalmente quiénes son hoy o también existió un deseo consciente de sonar diferente respecto a otras etapas?

“No, definitivamente no hubo un deseo consciente de sonar diferentes. De alguna manera, en realidad queríamos sonar a Dodgy. Cuando empezamos el proceso, Nigel estaba muy enfocado en hacer música electrónica y me dijo que quería hacer un álbum. Entonces yo le pregunté si eso significaba que quería hacer un disco electrónico. Y él me respondió: ‘No, quiero hacer un disco que suene a Dodgy’. Así que el objetivo terminó siendo más bien sonar como siempre deberíamos haber sonado. Tomamos lo mejor de cada etapa de la banda. Se pueden escuchar cosas de ‘Free Peace Sweet‘, de ‘Stand Upright in a Cool Place‘, de ‘Homegrown‘… hay elementos de todas partes. Y definitivamente creo que este disco refleja quiénes somos hoy. Somos mejores en lo que hacemos. Somos más completos como músicos. Somos mejores escribiendo, tocando, cantando y haciendo arreglos. Y es un lugar hermoso para estar. De hecho, siento un poco de pena por las bandas que no duran lo suficiente como para disfrutar plenamente los años de la sabiduría. Porque eso es justamente lo que estamos viviendo ahora: los años de la sabiduría.”

Cuando el disco termina de encontrar su forma

– “Hello Beautiful” llega después de un período bastante largo sin un nuevo álbum de estudio. ¿Todas estas canciones fueron escritas específicamente para este disco o también había ideas más antiguas, bocetos o composiciones inconclusas que finalmente encontraron su lugar acá?

“Sí, absolutamente. Hay canciones o ideas que se remontan a hace diez años, incluso algunas probablemente sean todavía más viejas. Pero el proceso consistió justamente en reunir todo ese material y darle forma. Todo empezó con Nigel y yo revisando viejas cintas, discos rígidos y grabaciones. Escuchábamos algo y decíamos: ‘Eso suena bien… ¿qué es eso?’. Entonces empezábamos a hacer listas. Soy muy bueno haciendo listas. Tengo listas de listas, solo para saber dónde están todas las listas. Así de ridículo es todo esto. Y después era cuestión de conectar las piezas. Decíamos: ‘Esa idea podría funcionar con esta letra’, o ‘esto podría ir acá’. Por ejemplo, ‘Fall In to Me’, que es la última canción del disco, era un tema viejo de Nigel que siempre había quedado dando vueltas y necesitaba finalmente ser terminado y realizado. Pero también hubo canciones más recientes. ‘It’s Not The End’, por ejemplo, fue escrita hace relativamente poco. Y ‘Summer Forever’, que me parece una gran canción, tiene letras muy antiguas, pero la melodía, el arreglo y gran parte de la estructura nacieron directamente en el estudio.”

– Mirando hacia atrás en todo el proceso de grabación, ¿hubo algún momento particular en el estudio en el que sintieron que “Hello Beautiful” finalmente había encontrado su identidad?

“Es interesante que uses la expresión ‘looking back’ (‘mirar hacia atrás’), porque esa frase aparece en tres canciones distintas del disco. Y en cierto modo ese es uno de los grandes temas del álbum. La gente suele mirar hacia atrás porque hubo un momento en su vida en el que todo parecía más cálido, más seguro. Y creo que nosotros estamos diciendo: sí, está bien hacer eso, está bien mirar hacia atrás… pero también hay que mirar hacia adelante. Puedes volver al pasado para encontrar esa sensación de refugio o de seguridad, pero después tienes que usar eso para cambiar el futuro. Y sí, creo que el disco realmente encontró su identidad cuando empezamos a agregarle los últimos detalles. Cuando escuchábamos de nuevo canciones como ‘It’s Not The End’, ‘Fall In To Me’ o ‘Call It What You Want’, con todas las cuerdas, los arreglos y las distintas capas ya terminadas, empezamos a pensar: ‘Dios mío, esto es mucho más profundo y mejor de lo que imaginábamos’. Creo que especialmente pasó con ‘It’s Not The End’, porque esa canción tomó forma muy rápido. Era como si el propio tema supiera exactamente hacia dónde quería ir. Además, no se parece demasiado a otras canciones de Dodgy. Tiene algo bastante ochentoso, en realidad. Y cuando empezamos a sumar todos esos pequeños detalles y sonidos sutiles, ahí fue cuando dijimos: ‘Mierda… esto realmente es muy bueno’.”

Dodgy – It’s Not The End

La banda en su punto más alto

– “A pocos días de cumplirse 30 años de “Free Peace Sweet, un disco que se volvió muy importante tanto para Dodgy como para la escena británica de aquella época, al mirar hacia atrás, ¿qué creés que logró capturar ese álbum sobre la banda y sobre ese momento en particular?”

“Creo que lo que ese disco capturó sobre la banda fue que estábamos completamente encendidos. Tenemos expresiones en inglés como ‘cooking on gas’ (cocinando a gas) o ‘firing on all cylinders’ (funcionando a toda máquina), algo así como estar a pleno. Ahora mismo estoy mezclando todas las frases hechas, pero sí… teníamos mucha confianza, sonábamos fuertes y estábamos escribiendo muchísimas canciones. De hecho, varias de esas canciones nacieron directamente en el estudio. Veníamos de una gira y acabábamos de tener un hit con la reedición de ‘Staying Out For The Summer’, así que realmente estábamos en un gran momento. Eso es lo que el disco decía sobre la banda: estábamos en el pico de nuestras capacidades. Y en cuanto a esa época… sí, 1995 y 1996 fueron años increíbles para la música. Muchas bandas estaban entrando en los charts, como Supergrass, The Charlatans, The Stone Roses, Oasis, Blur o Pulp. Era un momento realmente especial. Había una energía muy positiva y además fue justo antes de que internet tomara completamente el control, antes de que los teléfonos móviles dominaran todo. La gente estaba menos pendiente de las pantallas y más conectada con la música. Salían más a conciertos y todo eso hacía que fuera una época muy especial.”

– “Free Peace Sweet fue hecho dentro de una industria musical completamente distinta, donde los sellos discográficos, la prensa musical y las ventas físicas tenían un papel enorme a la hora de definir el camino de una banda. Comparado con “Hello Beautiful”, ¿cuál sentís que es el cambio más grande en la manera en que hoy se hace y se publica música?”

“Sí. ‘Free Peace Sweet‘ fue hecho dentro de una industria musical completamente diferente, donde los sellos, la prensa musical y las ventas físicas jugaban un papel enorme en el recorrido de una banda y el mayor cambio en la forma en que hoy se hace y se publica música es obviamente internet. Y también la tecnología móvil, pero aparte de eso, creo que todavía hay muchísimas bandas brillantes dando vueltas. Lo que pasa es que es una pena porque, para una banda joven hoy en día, tenés que trabajar muchísimo. Porque además de escribir canciones, grabarlas y salir a tocarlas, también tenés que ser un creador digital, y eso me parece una mierda, ¿sabés?. Ves bandas tratando de encontrar maneras de llamar la atención en TikTok, mientras que para nosotros todo tenía más que ver con escribir canciones y tocarlas en vivo. Así que eso claramente es una gran diferencia hoy. Y después está el hecho de no tener prensa musical. La prensa musical era genial. Muchas veces fueron bastante horribles con nosotros, pero aun así era genial tenerla, porque el hecho de que salieran todas las semanas revistas como NME, Melody Maker y Sounds hacía que toda la industria musical y las bandas estuvieran mucho más conectadas entre sí. Sentías que realmente existía una escena, porque podías ver regularmente de qué estaba hablando la gente y había reseñas constantemente. Obviamente hoy existen lugares online donde podés encontrar todo eso, pero ahora es algo mucho más disperso y laberíntico. En cambio, cuando existía la prensa musical, con NME o Melody Maker, sabías que todo el mundo estaba mirando lo mismo. Y era importantísimo aparecer en esas revistas. Eso es algo que realmente extraño. Extraño mucho la prensa musical, incluso aunque muchas veces fueran unos hijos de puta con nosotros. Aunque también tuvimos buenas críticas, claro. Y creo que otra gran diferencia es el hecho de que hoy podés grabar un álbum en tu habitación y aun así lograr que suene bien. Eso cambió de manera drástica.”

Melodías que resisten el tiempo y las modas

– Muchas canciones de “Free Peace Sweet todavía parecen mantener una conexión emocional muy fuerte con el público. Cuando las tocan en vivo hoy en día, ¿se sienten como cápsulas del tiempo o las canciones siguen cambiando y adquiriendo nuevos significados con los años?

“Hicimos el 27° aniversario de ‘Free Peace Sweet‘ porque no pudimos hacer el 25° por el lockdown. Así que terminamos haciendo el aniversario número 27 y realmente fue una revelación para nosotros, porque nunca habíamos tocado ‘Free Peace Sweet‘ completo cuando salió originalmente, ya que era un disco largo. Creo que duraba más de una hora, ¿no? Entonces elegíamos ciertas canciones y además había temas que directamente no tocábamos en vivo porque eran demasiado lentos o demasiado tranquilos. Pero cuando tocás el disco completo, tenés que tocar esas canciones. Y uno de los grandes momentos fue con ‘One Of Those Rivers’. Cuando la tocás en vivo, te das cuenta de cuánto significa para la gente. Podías escuchar caer un alfiler. Había un silencio absoluto en el público mientras tocábamos, y la gente cantaba cada palabra. Lo mismo pasó con una canción llamada ‘Long Life’, que era el tercer tema dentro de lo que nosotros llamamos la trilogía o la suite: ‘Jack The Lad’, ‘Prey For Drinking’ y ‘Long Life’. Son canciones que están conectadas entre sí. Y el disco fluye muy bien, ¿sabés? Arranca con la intro y ‘In A Room’ y termina con ‘Homegrown’. Tiene un flujo de canciones realmente hermoso. Y sí… hoy significa muchísimo para nosotros. Quiero decir, cualquier obra de arte, si es una buena obra de arte, permite que la gente encuentre significados en ella y también proyecte algo de sí misma sobre esa obra. Y nosotros definitivamente sentimos eso. Como dije antes, ‘One Of Those Rivers’, ‘U.K.R.I.P.’… nunca van a dejar de ser relevantes. Dios mío, porque acá en el Reino Unido todo es un absoluto desastre, con esta horrible derecha y con Nigel Farage metiendo su nariz fascista en todas partes. Y sí, mucho de eso también tiene que ver con la prensa. Es culpa de la prensa. El Daily Mail, el Daily Express y el Telegraph se pueden ir todos bien a la mierda.”

– Después de lanzar “Hello Beautiful” y al mismo tiempo revisitar “Free Peace Sweet por su aniversario, ¿sentís que Dodgy está entrando en un nuevo capítulo creativo o preferís no pensar demasiado todavía en cuál podría ser el próximo paso para la banda?

“Bueno, hace poco… Alan McGee, el famoso Alan McGee de los 90 y de Creation Records, ahora tiene una empresa de management y nos estuvo buscando. Así que ahora estamos siendo manejados por Alan McGee y Kevin en Tura Tura Management. Así que ese, esencialmente, va a ser nuestro próximo capítulo. Ellos tienen muchas bandas y están incorporando a muchas bandas de aquella época. Y sí, decidimos aceptar porque estuvimos manejándonos solos durante diez años y hay un límite para cuánto podés hacer así. Así que sí… ese es nuestro próximo capítulo: ver qué podemos hacer junto a Alan McGee. Vamos a ver qué pasa. Y ojalá, cruzando fuertemente los dedos, podamos viajar para verlos en Sudamérica. Eso sería absolutamente increíble.”

Entre la vigencia, la memoria y el futuro inesperado de Dodgy

Treinta años después de su gran explosión dentro del pop británico, Dodgy parece atravesar uno de los momentos más lúcidos y creativos de toda su historia. Lejos de buscar una simple nostalgia noventosa, Hello Beautiful aparece como un disco profundamente conectado con el presente: una obra marcada por la madurez, el trabajo colectivo y una mirada crítica hacia el clima social y político actual. A lo largo de la entrevista, Mathew Priest deja claro que el grupo quiso hacer “un verdadero disco de Dodgy”, recuperando elementos de distintas etapas de su carrera pero con una perspectiva mucho más experimentada y segura de sí misma.

El proceso creativo detrás del álbum también refleja una banda más relajada y cohesionada en un ambiente de grabación mucho más armónico ayudaron a construir un disco donde los arreglos de cuerdas, vientos y capas melódicas conviven sin perder la esencia directa y cálida de la banda. Para Priest, esta etapa representa incluso algo más profundo: la llegada de los “años de sabiduría” para un grupo que, según sus propias palabras, hoy escribe, toca y arregla mejor que nunca.

Sin embargo, entre aniversarios, nuevos discos y reflexiones sobre el presente, el futuro de Dodgy parece seguir abierto. El reciente vínculo con Alan McGee marca el comienzo de una nueva etapa para la banda, mientras crecen también las expectativas de una posible visita a Sudamérica. Y quizás ahí esté el dato más importante de toda la charla: tres décadas después, Dodgy sigue mirando hacia adelante. Aunque de vez en cuando necesite mirar atrás para recordar por qué empezó todo.

Dodgy – Good Enough (Live at the Royal Albert Hall)

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