‘Blue Morpho’ de Ed O’Brien

Ed O'Brien - Blue Morpho
Ed O’Brien – Blue Morpho

¿Hace cuánto tiempo está sonando la misma canción?

Ed O’Brien, guitarrista de Radiohead, editó su segundo disco solista, Blue Morpho, el 22 de mayo de 2026, 6 años y un mes después del anterior Earth. Si bien entre ambos hay cierta continuidad sonora, en Blue Morpho, O’Brien decidió arriesgar más la forma y explorar lo que hay más allá del territorio seguro. No hacer pie trae el riesgo de ahogarse, pero también la posibilidad de aprender a nadar y bucear.

En frente de la mirada está el azul. Y más allá de donde llegan los ojos, hay más matices de ese color.

El azul es canciones

Portada en azul. Máscaras filigranas en polen azulado permeado de palabras y rostros. La fotografía tomada por Steve Gullick presenta dos rostros, una intervención de hombres atravesados en sus surcos faciales por el tiempo (azul, blue, melancolía). El más joven es Ed O’Brien y permanece serio, tal vez triste. El rostro de la derecha es Ed O’Brien, y los surcos de la alegría lo envejecen, una máscara del pasado y del futuro. (una premonición a dos tiempos). El tipo de música que surgirá de esta portada no predica pasajes alegres.

Busco una forma clásica de escritura para un disco que apela a una vieja estructura de componer un disco, es decir, canciones que duren cierta cantidad de tiempo, que sean menos de 12 tracks y que la duración total del disco no sobrepase los 40 minutos. Pocas veces Radiohead coquetea con la extensión más allá de los 45 minutos por disco, y esta no será la excepción.

Pero luego ocurre lo siguiente… ¿Hace cuánto tiempo que está sonando la misma canción? Aquí hay algo extraño, no es una extensión “beatle” de los tracks. «Incantations» se llama y habla de lo que se aproxima, el miedo, y de descender, caer hacia un hueco. OK, el azul es atractivo pero peligroso. Hay una línea que remite también a John Coltrane (“A love supreme/ that ever was and ever will be” [«Un amor supremo/ que siempre fue y siempre será»]). Y no todo amor puro y bello salva o acoge con alegría.

Un amor entretejido de pasajes azul dorados desde el interior de un invierno boreal para emerger en la primavera europea. Un disco otoñal editado en la primavera boreal, el disco debut de Ed O’Brien es un pasaje de jardines ingleses, nostalgia de otros otoños y sin los sintetizadores abrasivos que inundaron la música de Radiohead.

Con el tema que da nombre al disco emergen los ecos, cuerdas que deben más de una melodía y arreglo al Nick Drake de Bryter Layter (1971). Como un pequeño arreglo lateral del paisaje sale a la superficie y se oculta nuevamente la voz de Ed O’Brien pidiendo lo que sabe que no conseguirá: “Stay with us/ so It´s fine/ Pure and secret” [«Quedate con nosotros/ para que esté bien/ puro y secreto»]. El acierto de los retazos que generan trama con las cuerdas y los recuerdos que viajan a lo largo de un tema que ha estado sonando por más de 6 minutos. Un Nick Drake arrebujado en su melancolía.

¿Por qué la melancolía? Blue Morpho, el disco, se siente como nostalgia de un pasado que nunca existió. No, me equivoco. Aquí se están construyendo memorias y recuerdos que dentro de algunos años serán esa base sepia para humanos más adelante en el tiempo. La energía triste se acrecienta con «Sweet Spot». Algo similar a las capas de cuerdas que construyó Thurston Moore en Demolished Thoughts (2011), cuando su relación con Kim Gordon y Sonic Youth se descascaraba día tras día hasta la entropía final.

Y luego algo se corroe, un cambio en la lógica de los acontecimientos. En el tema «Teachers» las guitarras dejan atrás la melancolía suburbana para desglosarse y fundirse con voces. Inclusive desde las letras hay una toma de posición, dejando de lado las nubes azules que empañaron los tracks anteriores: “Midway through life, I just lost my way, lost my way” [«A mitad de mi vida, perdí el rumbo, perdí el rumbo»]. Dante Alighieri reaparece como eco en clave de jazz en esta afirmación de limbo.

Son los vestigios de The King Of Limbs (2011) que aparecen aquí, ese disco resacoso posterior al tsunami que supuso In Rainbows (2007). El agotamiento mental de Radiohead necesitó en esos días otro tipo de composición y efluvios de un genio con ecos de otro momento creativo, más distendido. Blue Morpho coquetea con esos pasajes y paisajes sonoros pero los vuelve cada vez más oscuros.

Luego de «Teachers» el salto hacia lo profundo es inevitable. Ya el tema fue corriéndose sobre el final hasta caer en el siguiente track: «Solfeggio». La música nos vuelve paulatinamente en Alicia descendiendo tras el agujero y sin saber hacia donde iremos, solo guiados por ese conejo blanco que supone la música de Ed O’Brien. Acelerado en dos tracks instrumentales, «Solfeggio» y «Thin Places» descendemos hacia una voz que dice “gracias” en portugués: «Obrigado».

¿Qué es esto? El último track se llama así, «Obrigado». Tal vez un desprendimiento de su tema «Brasil» del disco Earth, editado en abril de 2020, un fragmento que sobrevivió a algún naufragio anterior a la pandemia mundial, cuando Radiohead editó su último disco (hasta ahora al menos). Azules cálidos y fríos como zafiros al sol nos rodean y agradecen (¿a qué cosa, o a quienes?).

Ed O’Brien – Obrigado

El azul es melancolía

En 2020 – dijo Ed O’Brien a Pitchfork – atravesó una depresión profunda. La depresión no es tanto tristeza como agotamiento de energía. Un pozo inerte que absorbe hacia abajo en una oscuridad tediosa y aplastante. Earth no es un mal disco, pero se escucha casi en piloto automático, como si los objetos del cuarto hubiesen comenzado a fallar, a descomponerse y en vez de retirarlos del lugar se amontonaran en rincones. Cables rotos o en desuso sobre cables rotos en desuso e instrumentos mohosos u oxidados, olvidados de su función. Un paso más allá sobre esa desnudez tediosa está «The Car» (2022) de Arctic Monkeys, uno de los discos más soporíferos de la última década. Tal vez Alex Turner haya caído en el mismo loop depresivo.

¿Cómo recuperarse de la experiencia de la depresión? Uno de los enigmas a resolver es qué tipo de experiencia puede ser la que deja sobrevivir al vacío de los días, cuando la muerte está respirando desde la inacción y no desde el peligro consumado. Tristeza en inglés es “blue”, igual que el color azul. La forma azul, Blue Morpho, es una exploración sobre la melancolía de un hombre que dijo haber superado la depresión y lo que allí encontró.

En la portada hay dos rostros de un mismo hombre y el rostro serio parece más estable que el que esboza una sonrisa. La mueca de la risa no transmite alegría, sino experiencia. Recupera de entre toda esta simbología la carta de tarot de El Ermitaño, el antiguo Sumo Pontífice que supo estar en la cima del poder de los hombres y decidió retirarse a otras cimas más concretas.

¿Y hace cuánto tiempo llegamos a este paisaje de zafiros? La voz que agradecía al principio de «Obrigado», ¿dónde se encuentra? Quema, desmenuza un paisaje que poco se parece a esas guitarras otoñales en la primavera estival. Canta sobre los días soleados que le esperan delante, pero no suena tanto a promesa como anhelo de días mejores (imposible saber si llegarán). La visión se desintegra, las voces se apagan y las guitarras sin el frágil hilo que conduce lo que queda del disco.

El azul es lo que está más allá

La visión de Ed O’Brien de generar recuerdos para el futuro parece un éxito por el naufragio final. No hay mucho más adelante en el tiempo, el bostezo que predijo Fiodor Dostoievski como prólogo del final de la civilización occidental inició hace mucho tiempo y no sabremos cuándo cesará. Una marea anterior fantasmal de futuros cancelados que mojó los pies y cabeza del CCRU (siglas en inglés del Cybernetic Culture Research Unit) fundado en los 90 por Mark Fisher & Cia.

Delante hay otros fantasmas, los mismos que fueron generados en algún pasado difuso que recordamos, pero que no vivimos. Ed O’Brien juega un poco a componer melodías nuevas pero sin correrse de la base de lo ya compuesto. Canciones nuevas para el mismo viejo otoño austral, la envejecida Europa de la primavera de 2026, desbordada de temperaturas por debajo de los 15°C.

¿Cuándo comenzó y cuándo cesará todo esto?

Esteban Galarza

Ed O’Brien – Blue Morpho: The Three Act Play

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