Entrevista a Man/Woman/Chainsaw
El caos convertido en canción
En los últimos años, la escena alternativa británica volvió a demostrar que todavía existe espacio para bandas capaces de mezclar intensidad, riesgo y una identidad difícil de clasificar. Dentro de esa nueva generación aparece Man/Woman/Chainsaw, un grupo del sur de Londres que encontró su lugar combinando la energía del art rock, la urgencia del post-punk y una particular sensibilidad melódica donde conviven guitarras, teclados, batería y elementos clásicos como el violín.
Formados inicialmente por Billy Ward y Vera Leppänen, la banda fue creciendo desde sus primeros ensayos hasta convertirse en uno de los nombres más destacados dentro de la nueva camada británica. Con una formación que actualmente incluye a Billy en voz y guitarra, Vera en bajo y voz, Emmie-Mae Avery en teclados y voz, Billy Doyle en guitarra, Lola Cherry en batería y Clio Starwood en violín, Man/Woman/Chainsaw construyeron su reputación principalmente a través de sus explosivos shows en vivo.
Ese recorrido quedó registrado en sus primeros lanzamientos, entre ellos el EP What Lucy Found There (2023) y Eazy Peazy (2024), trabajos donde la banda mostró una personalidad marcada por el contraste entre momentos de caos instrumental y pasajes cargados de emoción y melodía.
Ahora, después de años de tocar en vivo y probar sus canciones frente al público, Man/Woman/Chainsaw llega finalmente a su debut discográfico con Cannonball. El álbum representa un nuevo capítulo para la banda: una colección de canciones que mantiene la energía de sus presentaciones, pero incorpora una mayor atención por los arreglos, las dinámicas y la construcción de cada tema.
En la previa del lanzamiento de Cannonball, desde Radio Britannia conversamos en exclusiva con Clio Starwood y Lola Cherry sobre el proceso de transformar años de experimentación en su primer álbum, el desafío de trasladar su energía del escenario al estudio, la evolución del sonido de Man/Woman/Chainsaw y el presente de una de las bandas más prometedoras de la nueva escena británica.
Entre la experimentación y la melodía
– ‘Cannonball’ es su álbum debut y llega después de varios años tocando en vivo y perfeccionando las canciones sobre el escenario. ¿En qué momento sintieron que el disco estaba listo para existir como una obra completa?
Lola: «El álbum terminó tomando forma como una mezcla entre canciones más antiguas que veníamos tocando y girando desde hace tiempo, y otras completamente nuevas. Algunas canciones recién terminaron de encontrar su forma definitiva en el estudio, algo que representa una nueva manera de trabajar para nosotros. Hasta ahora siempre habíamos probado las canciones en vivo antes de grabarlas. La reacción del público frente a un tema nuevo era una parte muy importante de nuestro proceso de composición. No estoy segura de que haya existido un momento exacto en el que pensamos: “Sí, este es el álbum”. Escribimos estas canciones en un momento muy específico de nuestras vidas, y creo que eso es lo que funciona como hilo conductor entre todas ellas.»
– Han hablado de alejarse de cierto caos inicial para encontrar un equilibrio más definido entre lo experimental y lo melódico. ¿Qué cambió dentro de la dinámica de la banda para llegar a ese punto?
Clio: «Creo que fue una cuestión de madurez. En nuestros primeros pasos era muy divertido hacer música caótica y descontrolada, pero naturalmente fuimos creciendo y, al mismo tiempo, reconocimos cuánto nos gusta la música pop. De todas formas, ese caos sigue apareciendo de vez en cuando. Todavía nos gusta romper las estructuras y llevar las canciones hacia lugares inesperados.»
Aprender a encontrar el verdadero sonido
– El álbum fue producido por Margo Broom y Seth Evans, dos nombres muy vinculados a la nueva escena alternativa británica. ¿Qué los llevó a elegirlos y qué creen que aportaron al sonido final de Cannonball?
Clio: «Ellos realmente saben lo que hacen y nos enseñaron muchísimo. Una de las grandes lecciones fue trabajar con las dinámicas. Cuando les presentamos el álbum por primera vez, era bastante intenso de principio a fin. Fue idea de ellos bajar la intensidad en ciertos momentos de una manera muy cuidadosa, y eso terminó creando algunas de las mejores canciones de «Cannonball«. Estoy realmente feliz con lo enorme y trabajado que suena la producción del disco gracias a ellos.»
– Uno de los aspectos más interesantes de Man/Woman/Chainsaw es la convivencia entre elementos clásicos, como el violín y el piano, con una estética cercana al post-punk y al art rock. ¿Cómo influye esa dualidad en su forma de componer?
Clio: «Muchas veces las guitarras y la sección rítmica construyen una base, un groove, y después Emmie y yo entramos para decorarlo desde lo melódico. Sin embargo, nuestra canción “Canyons” nació de una manera completamente diferente: Emmie y yo estábamos en el estudio RAK vacío y escribimos un dúo romántico de violín y piano que terminó convirtiéndose en la columna vertebral de la canción.»
Crecer sin perder la energía
– Sus primeros lanzamientos tenían un sonido más caótico. En el estudio, ¿fue difícil controlar esa energía sin perder la identidad de la banda?
Clio: «La ansiedad y la energía de nuestros 17 años todavía viven dentro de nosotros, pero ahora somos mucho más que eso, especialmente como personas. La identidad de una banda siempre está creciendo, y más todavía cuando son seis integrantes. Todos nos alimentamos mucho del entusiasmo de los demás y terminamos creando exactamente lo que queremos crear. Definitivamente hubo algo de control y de equilibrio que tuvimos que encontrar, pero personalmente atesoro mucho nuestras canciones más luminosas, como “Nosedive” y “Only Girl”. Poder transmitir alegría a través de la música en vivo es la experiencia más hermosa que conozco.»
– ¿Qué tan diferente fue la grabación de estas canciones respecto a cómo suenan en directo? ¿Hubo temas que cambiaron mucho durante el proceso de estudio?
Clio: «Sentimos que para nuestro primer álbum era importante que mantuviera la esencia del sonido que tenemos en vivo. Me costó no dejarme llevar agregando más armonías y capas, pero mis compañeros me recordaron que sería difícil reproducir todo eso sobre un escenario, porque no tenemos nueve violinistas tocando con nosotros. Hay algunas canciones que interpretamos de manera bastante diferente en directo respecto a la grabación, como “Lighter” y “Still Angry”. Escribimos el álbum y lo grabamos inmediatamente, sin haberlo tocado antes en vivo, algo completamente nuevo para nosotros. Personalmente prefiero tocar las canciones durante algunos meses antes de entrar al estudio, así que fue una buena lección para cuando llegue el momento de grabar el segundo disco. Siento que cuando improviso durante los conciertos es cuando aparecen las mejores ideas.»
Donde las diferencias son la mayor fortaleza
– La escena británica e irlandesa atraviesa actualmente una nueva etapa con artistas muy diversos. ¿Cómo ven este momento y qué bandas nuevas recomendarían?
Clio: «Conocer otras bandas en conciertos o festivales y terminar convirtiéndonos en amigos es algo maravilloso. Uncle Junior y Bathing Suits van a acompañarnos como bandas invitadas en nuestra gira por Reino Unido e Irlanda en septiembre, y ambos son increíbles. Son proyectos muy diferentes entre sí, y creo que eso es un buen ejemplo del contraste de estilos tan interesante que está apareciendo ahora mismo. Es un momento realmente emocionante para la música.»
– Desde muy temprano fueron señalados por la prensa como una de las bandas nuevas más prometedoras del Reino Unido. ¿Sintieron presión al grabar Cannonball por esas expectativas o pudieron dejar de lado todo ese entusiasmo alrededor del grupo?
Clio: «Está bueno que la gente se interese por lo que hacemos. Supongo que la presión es un privilegio. Al final del día, hacemos esto porque realmente amamos la música y disfrutamos tocar juntos.»
– Hoy muchos artistas hablan sobre el alto costo de salir de gira y la dificultad de sostener una banda con los ingresos del streaming. ¿Cómo viven ustedes esa realidad como una banda emergente?
Clio: «La recompensa todavía está por llegar, esperemos. Por ahora hacemos giras por amor al juego.»
Una banda que todavía está escribiendo su propia historia
A través de esta conversación, Man/Woman/Chainsaw deja claro que Cannonball no representa simplemente el paso lógico hacia su primer álbum, sino el resultado de un proceso de crecimiento donde la espontaneidad inicial comenzó a convivir con una mayor intención artística. La banda reconoce que aquel espíritu caótico de sus primeros años sigue formando parte de su identidad, pero también entiende que evolucionar implica encontrar nuevos equilibrios entre energía, melodía y emoción.
Uno de los aspectos más interesantes del grupo aparece justamente en esa tensión entre mundos aparentemente opuestos: la intensidad del post-punk y el art rock junto a la sensibilidad del pop, la potencia de una banda joven tocando en vivo y la delicadeza de instrumentos clásicos como el violín y el piano. En Cannonball, Man/Woman/Chainsaw no buscan abandonar su pasado, sino transformar todo lo que aprendieron durante años de escenarios y experimentación en una nueva forma de expresarse.
El presente de la música británica está marcado por una diversidad que permite que convivan propuestas muy diferentes entre sí, y dentro de ese panorama la banda representa una de las vertientes más inquietas de la nueva generación. Su debut llega con la ventaja de haber construido primero una identidad sobre los escenarios y recién después llevarla al estudio, un camino que les permitió entender qué elementos de su sonido eran esenciales y cuáles podían seguir explorando.
Con Cannonball, Man/Woman/Chainsaw abre apenas el primer capítulo de una historia que todavía está en construcción. La verdadera prueba llegará con el paso del tiempo, pero la combinación de ambición, personalidad y libertad creativa que muestran en este debut los posiciona como uno de los nombres más interesantes para seguir dentro de la escena alternativa británica.